El equipo paraguayo mostró cohesión y contó con un héroe inesperado, Orlando Gill, el arquero de San Lorenzo, quien detuvo dos penales, a Havertz y Woltemade, en un final dramático que favoreció a Paraguay 4-3. Después de fallos de Sanabria (un remate desviado) y Balbuena (un penal atajado por Neuer), parecía que la clasificación se escapaba. Sin embargo, Tah falló su oportunidad y José Canale, quien recientemente celebró un título en el Maracaná con Lanús, selló una victoria histórica en la trayectoria mundialista de Paraguay. En ese encuentro, el equipo no solo logró un empate de 1-1, sino que también disputó 120 minutos intensos que llevaron a una clasificación épica. Paraguay ahora aguarda al vencedor del duelo entre Francia y Suecia.
Bajo el mando de Alfaro, Paraguay superó a un grupo desorientado en las eliminatorias y logró clasificar a un Mundial tras 16 años. Aunque finalizó la fase de grupos en el tercer puesto, los apuros y sufrimientos habituales se convirtieron en el combustible que potenciaba su avance. Por su parte, Alemania, envuelta en una crisis mundialista, quedó eliminada sin mostrar un rendimiento convincente, dejando de ganar un playoff desde la final de 2014 contra Argentina. En los dos siguientes mundiales, fue eliminada en la etapa de grupos, y esta vez sufrió otra abrupta despedida tras caer ante Ecuador y Paraguay.
Con la reciente decepción aún latente, el entrenador Julian Nagelsmann expresó su compromiso de cumplir el contrato que lo liga a la selección hasta 2028, a menos que la Federación Alemana opte por lo contrario. Algunos referentes, como Manuel Neuer, quien había rescatado a su equipo en los penales, admitieron la amargura de la eliminación: “Es totalmente amargo quedar eliminado así. Tendríamos que haber vencido a un rival como Paraguay”. Por su parte, Kai Havertz, al ser consultado sobre el nivel actual de Alemania en el fútbol internacional, reconoció: “Sí, aparentemente sí”.
En la primera mitad, Alemania mostró una falta de determinación que ya le había costado una derrota contra Ecuador. Aparentemente, no había aprendido la lección, creyendo que su mera presencia en el campo cambiaría el rumbo del partido. En el ámbito futbolístico alemán, se debate en torno a la estrategia de Nagelsmann sobre Kimmich, quien es utilizado como lateral cuando en realidad su fortaleza reside en el centro del campo, donde ha brillado en el Bayern Múnich.
Durante la primera etapa, Paraguay se acercó al área alemana en dos ocasiones, ambas tras tiros de esquina. En el primer intento, Neuer salvó un remate de Alonso; en el segundo, un despeje oportuno permitió que Almirón asistiera a Galarza Fonda, cuyo pase generó el cabezazo de Enciso, quien anotó el 1-0. Este jugador demostró ser esencial para la ofensiva paraguaya, destacándose por su habilidad con el balón y su capacidad resolutiva en los momentos clave.
Alemania se vio atrapada en las trampa dispuestas por Paraguay. El compacto 4-4-2 de Alfaro fue inextricable para la lectura del partido que propuso Nagelsmann. Sané no pudo superar a Alonso y Cáceres mantuvo el ritmo de Wirtz; mientras que Galarza Fonda y Almirón apoyaban en las bandas para presionar a la defensa rival. Aún cuando Musiala intentó recuperar su nivel tras una lesión, fue sustituido por primera vez en este Mundial en el minuto 63. Alemania dominaba la posesión, pero con un ritmo predecible y controlable para Paraguay.
El primer cambio de Alemania fue la inclusión de Goretzka, quien ya no era titular en el Bayern. Su equipo empató más por insistencia que por creatividad. Así, con un centro cruzado de Wirtz, Havertz empató con un cabezazo, superando a Canale, que estaba implacable hasta ese momento.
A medida que el partido avanzaba, Paraguay comenzó a sentir el desgaste físico. Con los músculos fatigados, se activó la serie de cambios. Alemania intentaba buscar oportunidades a través de centros, acumulando un total de 51 envíos al área. Un cabezazo de Tah parecía indicar un 2-1, pero el VAR detectó un leve foul y la situación permaneció igual. Paraguay logró extender el encuentro hasta el alargue y la tanda de penales, donde celebraría un triunfo que perdurará en su historia.






