En este contexto, los bancos han centrado sus esfuerzos en las grandes corporaciones, ofreciendo comisiones cero durante un año y diversas bonificaciones. Por su parte, los agentes bursátiles han optado por una estrategia diferente, optando por un 1% de comisión que aseguran se compensa con las ganancias que prometen sus estrategias en inversiones en pesos, un ámbito en el que se consideran más capacitados que los bancos.
“Nuestro valor agregado es el manejo excepcional de las carteras. Invertirán en activos en pesos a largo plazo y, si el cargo de administración es del 1%, no resulta significativo, dado que un gestor de cartera competente puede generar una diferencia de 5 o 6 puntos. Por lo tanto, el enfoque debe ser identificar quién puede ofrecer mejores rendimientos, no simplemente quien cobre menos”, afirmaron representantes de las mesas bursátiles.
A raíz de esta situación, la Cámara de Agentes de Bolsa, en conjunto con la Cámara de Fideicomisos, presentó una solicitud a la CNV para extender en un mes el plazo de inicio del régimen. La misma petición fue realizada por la Cámara de Fondos Comunes de Inversión.
La propuesta busca otorgar un tiempo adicional para que tanto los vehículos habilitados como las empresas se adapten y selecciones el fondo al que destinarán sus aportes. También se busca garantizar que los fondos puedan presentar un balance completo del primer año, ya que si el régimen comenzara el 1 de noviembre, el primer ingreso se registraría el 1 de diciembre, lo que llevaría a generar un balance anual basado en un solo mes y distorsionaría los resultados esperados.
Con la extensión de un mes, el primer desembolso se haría efectivo el 1 de enero, lo que permitirá que el balance del año 2027 sea más representativo, facilitando un análisis adecuado de las rentabilidades.
“Facilitar una implementación ordenada del régimen FAL”, dice la comunicación enviada al regulador, en la que plantean la prórroga para la vigencia del mismo. Este plazo permitiría a los agentes y demás participantes llevar a cabo las adecuaciones operativas, tecnológicas y administrativas que requieren para implementar el régimen, al mismo tiempo que se evitarían costos adicionales por la confección de estados contables para apenas un mes.
“El problema es que aún hay accesos que no están disponibles, y la ley permite al Poder Ejecutivo extender el lanzamiento hasta seis meses. Por lo tanto, puede posponerlo un mes más, hasta el 1 de diciembre. Después de esa fecha, sería necesario modificar la legislación”, comentaron fuentes cercanas a las negociaciones con el gobierno nacional.
“Preocupaciones fiscales y costos de transición” es otro tema que ha circular en el entorno del FAL. Se ha señalado el impacto financiero y el bache fiscal temporal que conlleva la relocalización de recursos, que en parte dejan de entrar al sistema previsional de la ANSES para entrar en vehículos privados de capitalización de indemnizaciones, lo que ha requerido ajustar detalles normativos para evitar tensiones en las cuentas públicas.
“La mayoría eligió bancos que ofrecieron ventajas comerciales junto a un seguimiento en la gestión de activos, permitiendo a los clientes monitorizar dónde se invierten sus fondos. Si este proceso se desarrolla correctamente, para 2028 podríamos ver un cambio hacia un sistema análogo al Régimen de Capitalización Individual. Este es un paso inicial y su éxito es crucial”, advirtió un experto en gestión de activos.






