Se informa que el “Coloso” ha generado un malestar generalizado entre todos los ministros, incluida Patricia Bullrich, quien mencionó que su continuidad en el cargo es problemática. Bullrich ha experimentado en carne propia la inconsistencia de las decisiones que ha tomado Sturzenegger, lo que ha llevado al Gobierno a retroceder para evitar perder votaciones. En Hacienda, su figura es tan cuestionada que se evitan sus apariciones, ya que se considera que sus acciones generan un mayor desasosiego en medio de la crisis, mientras un sector importante de la administración se aleja de él. Esta tensión se evidenció esta semana a través de un evento significativo.
Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y hermana del presidente, compartió una cena con empresarios del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA) en su sede de Esmeralda. Esto ocurrió a raíz de las excesivas medidas impulsadas por Sturzenegger. El ministro ha estado tratando de implementar que, a partir del 1 de octubre de 2027, las contribuciones privadas al IPCVA sean voluntarias en lugar de obligatorias. Este planteo ha sido rechazado tanto por los miembros del IPCVA como por los productores de la Sociedad Rural. Nicolás Pino, presidente de la SRA, instó a que se desista de esta medida. Sturzenegger, en su insistencia, llevó a Georges Breitschmitt, director del IPCVA, a solicitar una reunión con la hermana de Milei. Durante el encuentro, Karina les aseguró que “quédense tranquilos que no nos vamos a embanderar con él”. Hasta este punto, ella había mostrado cierta tolerancia, pero finalmente decidió desvincularse de su apoyo y congelar todas las acciones relacionadas con su ministerio.
El IPCVA juega un papel crucial en el negocio de la carne, uno de los pilares de las exportaciones argentinas. Durante la cena también estuvo presente Diego Sucalesca, actor y director de teatro que actualmente ocupa la dirección de la Agencia de Inversiones y Comercio Internacional. Curiosamente, Sucalesca ha transitado de producir una obra de teatro relacionada con Milei a involucrarse en esfuerzos para mejorar el comercio exterior del país.
Diego Santilli, jefe de Gabinete, también ha expresado su descontento hacia Sturzenegger en una reunión con empresarios. Se reunió con el presidente de la Bolsa de Cereales y representantes de la Cámara de Puertos y del sector agroindustrial. Santilli informó que se activará una pausa en todos los proyectos de ley impulsados por Sturzenegger, en respuesta a un mandato de Karina, ya que “nadie en el gabinete quiere cargar con las consecuencias negativas”.
Los recientes enfrentamientos en el Congreso, en relación a la ley y el conflicto portuario, han llevado a Sturzenegger a un estado de gran estrés. Cuando los 550 prácticos que operan en el puerto le hicieron frente con un paro de menos de 48 horas, el ministro buscó presionar a las empresas para que interpusieran medidas cautelares en lugar de encontrar una solución adecuada.
En la reunión con los empresarios, Santilli ressaltó su preocupación por la economía y fue claro: “Debemos trabajar para que haya una percepción real de los beneficios en la población”, agregó que “mientras la macroeconomía es importante, seguimos elaborando medidas, pero actualmente no tengo nada que comunicar”. Sus declaraciones contrastan con la postura de Sturzenegger, que frecuentemente minimiza o ignora estas preocupaciones.
Caputo, otro de los miembros del gabinete, recibió múltiples llamadas de empresarios que se manifestaron en contra de Sturzenegger. Aunque el ministro comentó que “es difícil sacarlo porque lo banca Javier”, hay un creciente temor sobre los efectos que la situación podría tener en la base de la crisis actual. “Nos deshicimos de Adorni y ahora estamos lidiando con esto”, expresó en una de las conversaciones. Este ambiente de incertidumbre se ha vuelto insoportable para el Gobierno, y muchos ejecutivos consideran que la inestabilidad política puede poner en riesgo las próximas elecciones presidenciales para Milei.
Recientemente, un grupo significativo de empresarios del denominado Grupo de los Seis participó de un evento organizado por la embajada de Suiza, donde se presentó el Índice de Calidad de las Élites, que sitúa a la clase empresaria argentina entre las peores del mundo. En las discusiones informales y reuniones técnicas, los empresarios mostraron un creciente interés por la situación en el Conurbano, un área que les resulta casi desconocida pero que está situada a solo 30 kilómetros de la Capital. Un aspecto crítico es la desconfianza que muchos ejecutivos sienten hacia Sturzenegger, así como los riesgos que su presencia implica para el modelo actual. No es tanto una confrontación con el rumbo del Gobierno, sino más bien con la manera en que se sostiene ese rumbo.
A medida que se acerca el lunes, un nuevo dato ha impactado en los despachos oficiales: la inflación en la Ciudad de Buenos Aires alcanzó el 2,9 % en julio. El próximo jueves se publicará el informe del INDEC, que se anticipa superará el 2,2 %. La manipulación de las fórmulas de medición por parte del Gobierno ha llevado a que algunos economistas adviertan que un índice de precios al consumidor similar al de julio reflejaría realidades muy distintas: una inflación auténtica y otra artificial.
Con todo, el colapso del modelo económico se encuentra vinculado a una profunda recesión. Recientemente, la consultora de Emmanuel Álvarez Agis, PXQ, presentó datos alarmantes que evidencian tanto el estado actual de la economía como sus proyecciones. Señalan que, en julio, “con los primeros indicadores disponibles, se observa una prevalencia de caídas mensuales tanto en la oferta como en la demanda”.
Además, destacan que “hay una desaceleración en la actividad industrial y en la construcción, donde tanto los despachos de cemento como la producción automotriz han registrado caídas durante dos meses consecutivos”. También se han observado descensos en la liquidación del agro y en el consumo de energía industrial, lo que refleja una merma en la dinámica de la actividad económica en general.






