Durante una conferencia de prensa llevada a cabo en el mismo establecimiento penitenciario, Milei estuvo acompañada por la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; y la titular de La Libertad Avanza en la Ciudad de Buenos Aires, Pilar Ramírez.
El operativo ha conseguido trasladar a aproximadamente 1.400 internos, representando cerca del 90% de la población carcelaria de Devoto. El Servicio Penitenciario Federal lideró el procedimiento, con la colaboración de las cinco fuerzas federales.
“Ahora viene una parte muy importante de devolverle a los vecinos de Devoto este espacio que durante tantos años ocupó esta cárcel”, afirmó Milei, quien añadió: “Yo vivía aquí, en Devoto, y conozco muy bien las dificultades que traía esta cárcel para todos los vecinos”.
La funcionaria catalogó el día como “un día de celebración” y resaltó que se trata de una promesa que tardó muchos años en cumplirse. “El Gobierno nacional pudo hacerla realidad en muy pocos meses”, sostuvo.
Aún así, el cierre total del penal deberá esperar, ya que permanecen 74 internos en Devoto, según indicó Monteoliva durante la ronda de preguntas.
La continuidad de estos internos está relacionada con la posible visita del Papa León XIV a Argentina. Aunque el Vaticano no ha confirmado oficialmente la visita, el Gobierno se prepara para esa eventualidad.
“Frente a la visita no tenemos confirmación. Todos esperamos la salud de su Santidad y lo que se defina. Si es ahora o cuando tenga que ser, estamos listos para recibirlo en el momento en que el Vaticano lo confirme”, explicó la ministra.
Los 74 internos tienen lazos activos con la Pastoral Penitenciaria, y entre ellos se encuentran dos seleccionados por la Iglesia para compartir sus historias de vida con el Papa, en caso de que se concrete la visita.
En cuanto a los delitos por los cuales cumplen condena, la ministra mencionó que el grupo es diverso. “Hay personas condenadas que están cumpliendo su condena por robo, por homicidio, por narcotráfico”, señaló.
La designación de los dos internos que potencialmente tendrían un encuentro con el Papa fue determinada por la Iglesia, según explicó Monteoliva, quien indicó que se eligieron personas con un compromiso activo hacia el resto de la población penal.
El traslado se llevó a cabo después de un proceso de preparación que incluyó reuniones informativas con los internos y sus familias, evaluaciones médicas y un sistema de triaje para identificar necesidades sanitarias. Además, se implementó un sistema de identificación mediante códigos QR que facilitó el registro de salidas y llegadas de cada interno.
Adicionalmente, 1.080 efectivos del Servicio Penitenciario Federal llevaron a cabo pruebas integrales en el nuevo complejo a lo largo de diez días, en coordinación con la Justicia y la Pastoral Penitenciaria.
Monteoliva subrayó la colaboración entre el Gobierno Nacional y la Ciudad de Buenos Aires y definió el traslado como “un hito”. “Se hizo en tiempo récord, sin conflictos, sin motines y sin fugas”, enfatizó.
El nuevo Complejo Penitenciario Federal VIII abarca 80 hectáreas en Marcos Paz y cuenta con cuatro unidades de máxima seguridad, con capacidad para 2.232 internos.
La construcción del complejo fue acordada entre la Nación y la Ciudad en 2018, con la expectativa de que fuera operativo en 2020. Sin embargo, las obras habían permanecido estancadas durante años antes de ser reanudadas en diciembre de 2024.
El jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri, celebró el traslado y aseguró que “el cierre definitivo de Devoto es una realidad”. “Después de tantos años de anuncios y excusas, nosotros nos hicimos cargo. Terminamos la nueva cárcel de Marcos Paz y gracias a eso el cierre definitivo de Devoto es una realidad”, afirmó.
Santilli también destacó el esfuerzo conjunto entre ambas jurisdicciones para llevar a cabo una medida que, según señaló, se discutía desde hace décadas. Con esto, el Gobierno ha completado la primera fase del traslado y se ha encaminado hacia el cierre del icónico penal de Villa Devoto.






