El especialista en Asset Management, Martin Fernandez Dubois, indicó: “Hay mucha cancelación de prefinanciaciones. Cuando las empresas cancelan compromisos adquiridos en meses anteriores al liquidar sus ventas al exterior y no renuevan esas líneas al mismo ritmo, se generan caídas netas rápidas en el stock de corto plazo”.
Fernandez Dubois también señaló que los nuevos préstamos en dólares para quienes no generan divisas no se han iniciado porque todavía no terminan de convencer a los potenciales prestatarios debido a las altas tasas: “El costo del crédito también debe evaluarse considerando que la empresa no puede conservar los dólares”.
Según la normativa, estos créditos deben ser liquidados de inmediato en el mercado de cambios para convertirlos a pesos al tipo de cambio oficial. Este requisito ha llevado a una especie de desapego en los directorios de los bancos privados, quienes se muestran cautelosos ante los riesgos de crédito, las tasas, el tipo de cambio, los descalces y la inmovilización de mínimos de capital.
La tasa más baja para préstamos es del 7%, aunque está sujeta a los costos de fondeo. Actualmente, Santander ofrece una tasa de 0,05% en depósitos a plazo fijo en dólares, mientras que el Banco Nación ofrece hasta un 4,5% a un año.
“Si se opta por un año, hay riesgo cambiario por las elecciones, a menos que el campo liquide los 14.000 millones de dólares pendientes, pero esto no ocurrirá porque ya cubrió sus gastos operativos”, argumentó Fernandez Dubois.
El analista Mauro Mazza, por su parte, destaca que tanto la intención como el anuncio paralizó en agosto los préstamos en general, tanto en UVA como en dólares, al señalar que “quien iba a sacar espera, y el banco que iba a dar espera”.
Mazza sostiene que las transiciones requieren tiempo para reactivar el crédito: “El gobierno abrió un universo de préstamos de 6.500 millones de dólares. A finales de septiembre y octubre, anticipamos que superaremos los 200 millones de dólares semanales, lo que representará un impulso significativo de dólares al mercado local, parcialmente contrarrestado por los préstamos hipotecarios en curso”.
El analista también está observando ambos mercados, tanto el de créditos hipotecarios en UVA como el de dólares, que en realidad está vinculado al dólar, ya que se está obligado a liquidar para poder demandar y repagar.
“De todas formas, se espera que el aumento de los préstamos en dólares se acelere hacia fin de año. Consideramos que la economía hacia octubre, y especialmente en noviembre, tendrá una reactivación mucho más sólida de lo que anticipábamos”, concluyó Mazza.






