El conflicto se originó en un programa donde uno de los presentadores, Simon Jordan, expropietario del Crystal Palace, adoptó el papel de crítico de CR7. Sus observaciones sobre la situación de Ronaldo provocaron una acalorada discusión con Piers Morgan, cercano amigo del futbolista y defensor de su figura.
La tensión entre ambos se intensificó, llevando a Jordan a desafiar a Morgan con la frase: “Deja de besarle el trasero de forma servil”.
En la siguiente emisión del programa, Morgan compartió que había mostrado a Ronaldo un extracto de la discusión, revelando el mensaje que le envió el astro portugués: “Ese rubio… dile que deje de usar bótox. Parece una manzana”.
El comentario generó risas entre Morgan y Jason Cundy, con el presentador bromeando: “Noticia de última hora en directo de Cristiano Ronaldo. Eres una manzana. Una manzana rubia de rostro sospechosamente liso”.
Esta controversia surge en un momento ya complicado para Ronaldo, quien recientemente criticó a Jorge Jesus por incumplir una promesa, a lo que el director técnico decidió no reaccionar públicamente y expresó: “Tengo que ir a trabajar a la Federación, como todos los días”.
El episodio ha polarizado la opinión en el mundo futbolístico. Antonio Simões, una figura emblemática del fútbol portugués, se posicionó del lado de Jesus, cuestionando por qué Ronaldo debería recibir un trato preferencial. Simões afirmó: “Jugué con un rey llamado Eusébio. Compartí tiempo con Pelé y Maradona… Nunca he visto nada parecido en torno a un rey”. En contraste, Romario, mundialista con Brasil en 1994, salió en defensa de CR7, considerando justificada su reacción si lo que relató el jugador fuera cierto.
Romario comentó que, al sentirse menospreciado, también habría tomado una decisión similar. Sin embargo, también sugirió que le habría dado un ultimátum a Jorge Jesús antes de irse: “Antes de irme, le habría dicho que se fuera a la mierda. ¡Su error fue no mandar a Jorge Jesús a tomar por culo!”.
El cruce entre Ronaldo y Jesus continúa generando eco, a pesar de que el entrenador intentó minimizar la polémica tras el comunicado del futbolista, afirmando haber leído las aclaraciones de Ronaldo pero evitando extenderse sobre el conflicto.






