En el último mes, 257 empresas han cesado sus actividades, y si se observa el período de los últimos doce meses, el número se eleva a 13.166 compañías menos. La mayor disminución en el registro de empresas se ha identificado después de noviembre de 2023, evidenciando un cambio de tendencia respecto a administraciones anteriores.
Los gráficos que analizan la evolución empresarial bajo diferentes gobiernos muestran variaciones notables: en el primer mandato de Cristina Fernández de Kirchner se evidenció crecimiento, con una caída durante la crisis global de 2008-2009, y una posterior recuperación. En la gestión de Alberto Fernández, se presentó una caída pronunciada en 2020, relacionada con la pandemia, aunque la recuperación fue parcial. Por su parte, bajo la presidencia de Mauricio Macri, los inicios de su mandato fueron relativamente estables, aunque la crisis de 2018 causó un descenso en el número de empresas.
La variación del empleo formal entre 2023 y 2025 ha mostrado una reducción de 266.000 puestos de trabajo, en contraste con un aumento de 346.000 empleos no asalariados y un leve ascenso de 33.000 puestos no registrados.
Para Daniel Schteingart, director de Fundar, esto genera un desplazamiento en el mercado laboral: “Si bien en lo que nosotros podemos medir, que es el empleo asalariado, se pierden puestos de trabajo, esa persona no se puede quedar cruzada de brazos porque se muere de hambre. Pasa quizás al trabajo no registrado o al trabajo no asalariado”, comentó en una reciente entrevista.
Al analizar por sectores, se establece que 2.500 de las empresas que han cerrado pertenecen al ámbito industrial. Entre las razones se destaca la influencia de cambios tecnológicos; la aparición de plataformas como Uber ha desplazado a un gran número de taxis que antes tenían empleados fijos, lo que ha llevado a la desaparición de estos negocios del registro formal. Asimismo, se han registrado cierres en el comercio y servicios, y de manera menos habitual, en algunas áreas del sector agropecuario.
“Petróleo y minería son sectores que te pueden mover bastante la aguja del PBI, pero te van a mover muy poquito la aguja del empleo y de la cantidad de empresas”, expuso Schteingart. Añadió: “Empresas petroleras grandes en Argentina tenés treinta y pico. Mineras también se cuentan con la mano. Está bien, si tenés quinientas mil empresas en Argentina y suben cinco petroleras, no te va a mover el agregado”.
El impulso económico proveniente de Vaca Muerta y del sector extractivo se presenta como un ejemplo significativo.






