El presidente del Banco Ciudad, Guillermo Laje, le propuso el desafío, a quien Folino conoce bien tras haber colaborado en Banco Galicia.
La transición de la banca privada a la pública también resultó atractiva para Folino, quien comenzó a trabajar a los 15 años en la pequeña empresa familiar, antes de dedicarse a estudiar Contador Público en la UBA. “Yo quería ser Ingeniero mecánico, pero mi padre, como buen inmigrante, me sugirió que optara por una carrera que me garantizara una rápida inserción laboral”, recuerda el CEO que dirige a 2,200 empleados.
Al asumir en el Banco Ciudad, Folino reflexionó: “¿Qué puedo aportar con mis cuatro décadas de experiencia en el sector privado a un banco público? ¿Cuántas herramientas tengo y qué impacto puedo lograr?”.
Aunque se mostró gratamente sorprendido por la gestión que observó al ingresar, el ejecutivo se propuso trabajar en la agilidad organizacional. “El objetivo es tomar decisiones más rápido y reducir el tiempo de lanzamiento de productos, incluso en una organización que debe respetar los procesos propios del sector público”, explica.
En este sentido, el banco contrató a una consultora para implementar cambios que pudieran optimizar la toma de decisiones y aplanar la estructura organizativa. Se establecieron ‘tribus’, grupos de trabajo enfocados en temáticas específicas que desarrollan productos de manera integral. “Hoy, nuestra mayor inversión, además de en recursos humanos, es en tecnología. Nuestra meta es alcanzar 1 millón de clientes este año”, señala, y agrega: “Aspiro a que en 3 a 5 años, el banco incremente su participación en el mercado de un 15% a un 30% en la Ciudad”.
El impacto social y su papel en la promoción de la inclusión financiera también fueron aspectos fundamentales que Folino consideró al aceptar este desafío. “Tenemos un compromiso con el financiamiento de vivienda y con proyectos estatales, así como con las PYMEs y consorcios locales que ofrecen diversos servicios. Mientras que las entidades privadas pueden tener un impacto social colateral a su meta de rentabilidad, en un banco público esa misión está en su esencia”, diferencia el administrador con tres décadas de experiencia en el sector.
“Mi ambición es que el banco pase en 3-5 años de un share cercano al 15% en la Ciudad a uno del 30 por ciento”, reafirma.
De esta forma, los objetivos que Folino persigue en la entidad bajo la presidencia de Laje son que el banco sea sustentable, moderno, rentable y competitivo, aunque con matices diferentes a los de una entidad privada, considerando su impacto en Buenos Aires.
Folino llegó al Banco Ciudad tras liderar la integración del HSBC con Banco Galicia, un proceso que finalizó en junio de 2025, consolidando la transición de casi 900,000 clientes del banco británico a la entidad local. En esta etapa, fue también CEO de Galicia Más, el nombre bajo el cual operó el HSBC hasta su integración.
“Anuncié que no había Plan B y cumplí esa promesa, pero siempre hay un plan secundario”, recuerda el responsable del proyecto. Antes de la integración, viajaron a Canadá para observar cómo se llevaban a cabo fusiones, aunque en su caso decidieron un enfoque radical. “Fue un verdadero Big Bang, hubo emociones intensas ese día”, rememora Folino, quien compara el final del proceso con “venir a 300 km/h y frenar de golpe a 50”.
El mayor desafío, apunta, fue la gestión del equipo. “Realizamos un trabajo monumental. Se conformó un equipo increíble que ejecutó el plan de manera impecable”.
Folino comenzó en Banco Galicia en los años 90, específicamente en el área de Impuestos, su especialidad inicial. Sin embargo, cuatro años después se trasladó a Planificación. “Sentí que debía capacitarme aún más para asumir mi nuevo rol y así logré la aprobación del banco para participar en el Sloan Program en Stanford”, recuerda.
De esa experiencia, Folino destaca que lo académico no lo sorprendió, sino que lo más valioso fueron los métodos de estudio y la calidad docente. “El profesor de Economía era candidato a reemplazar a Bernanke”, menciona. “Además, era posible compartir comidas con los profesores”, agrega.
Este programa también le proporcionó una valiosa red de contactos internacionales, que le han sido útiles a lo largo de su carrera profesional. Por ejemplo, cuando un representante del ICBC visitó Argentina antes de su incursión en el país, una colega china le ofreció consejos clave para el encuentro.
En el Banco Galicia, Folino, en su rol de CFO, lideró un proceso que logró un aumento de capital superior a 600 millones de dólares. “Galicia es un banco privado nacional, competidor de entidades internacionales y sin un respaldo de casa matriz extranjera, lo que siempre ha hecho del capital un tema central para su crecimiento”, explica.
Definido como un líder accesible, Folino encuentra en la moto una manera de desconectar del trabajo. “Tengo muchos hobbies y un superpoder: sé conectarme y desconectarme sin dificultad”, dice, siendo padre de dos hijos. Apasionado por la mecánica y los deportes, cuenta con un taller en casa y dedica tiempo a diversas actividades con su familia, como paddle, kite, snowboard y tocando el saxo. “Me entusiasma realizar cosas desafiantes, el logro me resulta gratificante”, concluye.






