Estos indicadores reflejan que el principal problema radica en la política y no en la economía. La incertidumbre en torno a las elecciones presidenciales impacta en el ánimo de los inversores, a lo que se suma un entorno internacional desfavorable.
El bono atado a la devaluación del dólar, conocido como D30S6, recibió ofertas por un total de USD 3.591 millones en valor nominal, de los cuales se aceptaron USD 3.332 millones. De esta manera, el Tesoro pudo prorrogar el 75% de los vencimientos programados para la próxima semana. Esta cifra es significativa al compararse con la última licitación de un bono similar, que solo logró una tasa de aceptación del 34%.
Desglosando las cifras, un 73% de los bonos (USD 2.419 millones) fueron cambiados por aquellos que vencen a fin de octubre, mientras que USD 843 millones corresponden a los que expiran el 30 de noviembre. Asimismo, el 97% de los bonos evidenció que los tenedores prefieren evitar riesgos, limitando sus plazos a 60 días. El canje de los bonos que vencen el 30 de junio de 2028 fue mínimo, alcanzando solo USD 70 millones. A pesar de esto, el perfil de vencimientos mejoró: los bonos DL acumulan compromisos por USD 8,6 billones hasta el 30 de noviembre.
En las mesas de negociación se mencionó que “a medida que se vendían los DL cortos, surgió una demanda puntual en el mercado de contado en septiembre. Sin embargo, una vez que se agote este stock, la oferta continuarán en el Mercado Libre de Cambios (MLC), lo que podría presionar a la baja el tipo de cambio y facilitar un aumento en las compras de dólares por parte del Banco Central.”
El MLC registró operaciones por USD 609 millones, mientras que el Banco Central adquirió apenas USD 9 millones. El tipo de cambio mayorista finalizó estable en 1.514 pesos. En cambio, en la plaza financiera, el dólar MEP se incrementó en $2, es decir, un 0,1%, alcanzando los $1.536, y el CCL experimentó una fuerte demanda, aumentando $30 hasta los $1.606, recuperando lo perdido en las últimas sesiones.
El contexto de inversión se presenta más prometedor en el sector energético. Una compañía reabrió sus obligaciones negociables que vencen en 2038, logrando captar USD 400 millones a una tasa del 7,95%. Asimismo, el candidato presidencial Javier Milei se encuentra en Estados Unidos para avanzar en un acuerdo de inversión por USD 6.000 millones para un proyecto de gas natural licuado (GNL).
Por su parte, el precio del petróleo se situó por debajo de los USD 100, tras la divulgación de que funcionarios estadounidenses mantuvieron conversaciones positivas con Irán. Este hecho sorprendió, dado que se trató del primer reconocimiento oficial de un encuentro entre ambas partes, donde se abordó la reapertura del estrecho de Ormuz, logrando condiciones que no parecieron inalcanzables.
El presidente de EE. UU. también prohibió la exportación de gasoil debido a los precios récord internos que agravan la inflación, ya que este combustible es fundamental para el transporte y la logística.
Un analista de la consultora NextBarrel, comentó que “el precio del petróleo Brent se ha fijado por debajo de los 100 dólares, reflejando la debilidad observada desde la mitad de la semana pasada debido a diversos factores. Se estima que están saliendo casi 10 millones de barriles de crudo a través del estrecho de Ormuz, aunque sigue un 60% por debajo de los niveles anteriores al conflicto, esta cifra representa un máximo desde que comenzó el conflicto.”
Además, mencionó que “renacieron rumores de negociaciones por parte de Irán en el marco de la asamblea de la ONU. Entre las novedades más relevantes de la semana, Arabia Saudita reanudó las operaciones de un oleoducto que había sido atacado, y el presidente estadounidense sugirió la posibilidad de prohibir temporalmente las exportaciones de gasoil. Ambas noticias podrían generar presión a la baja en los precios del crudo a corto plazo, aunque presentan riesgos para los productos refinados.”
La situación global también continuó impactando en los bonos argentinos y en los de la región. Los títulos del Tesoro estadounidense cerraron con un rendimiento del 4,96% y un avance del dólar del 0,22% frente a las principales divisas del mundo.
Con estos rendimientos competitivos, los flujos de inversión han cambiado de dirección. Los bonos del Tesoro estadounidense se han vuelto atractivos, aunque también enfrentan un riesgo adicional: China y Japón, sus principales acreedores, podrían presionar aún más los precios si deciden reducir sus tenencias.
En este marco, los fondos están reorientando sus inversiones hacia la deuda corporativa de empresas vinculadas a la inteligencia artificial. En Argentina, los inversores también están dejando de lado los bonos soberanos para concentrarse en las obligaciones negociables del sector energético, que ofrecen rendimientos cercanos al 8% en dólares, como se evidenció en la reciente colocación de deuda de una compañía.
La situación también afectó al índice bursátil. El S&P de acciones líderes terminó sin cambios, aunque experimentó una caída del 1,9% en dólares debido a la fuerte baja del CCL. Las acciones que lograron ganancias fueron las de Transportadora Gas del Norte (+2,8%), Central Puerto (+0,5%) y YPF (+0,4%).
En el mercado overnite, las bolsas de Nueva York mostraron una leve baja. Por su parte, el oro subió un 0,50% y el Bitcoin alcanzó una valorización superior al 1%, cotizando a USD 86.700. El dólar continuó incrementándose, mientras que el petróleo Brent recuperó un 0,70% y se fijó en USD 99,21.
Se prevé un nuevo día complicado para los inversores. La volatilidad del mercado se mantiene y los bonos soberanos argentinos actualmente ofrecen rendimientos que superan el 11%. No obstante, su comportamiento está condicionado por la debilidad de los títulos del Tesoro estadounidense, los cuales han perdido parte de su estatus de refugio ante un déficit fiscal cercano al 6% y un aumento en la deuda que ascendió a USD 40 billones, con tasas que alcanzan casi el 5%.






