Rodríguez Ponte aguardó durante diez años por este momento, ya que es la tercera ocasión en que su pliego fue enviado al Senado, siendo retirado en cada cambio de gobierno.
Asumirá mañana en el juzgado N°2 de Lomas de Zamora, donde se encuentra la causa que involucra a Martín Insaurralde y su exesposa Jesica Cirio, acusados de lavado de dinero y enriquecimiento ilícito.
La jura se llevó a cabo en el salón Gorostiaga de la Corte Suprema, ante más de 400 asistentes que llenaron las sillas y pasillos, algunos de los cuales quedaron de pie en un ambiente que combinaba solemnidad y un despliegue de la familia judicial.
Entre los asistentes se destacaron el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti, y su colega Ricardo Lorenzetti, así como el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, quien propuso a Rodríguez Ponte para el cargo. También se encontraba su esposa, la fiscal federal Alejandra Mángano, junto a sus hijas, quienes firmaron el acta de juramento como un gesto simbólico. El suegro de Rodríguez Ponte, Roberto Mángano, secretario de confianza de la jueza María Servini, también estuvo presente.
La ceremonia reunió a numerosos miembros de la judicatura, incluidos los jueces de la Cámara Federal de Casación Penal, con la presencia de su presidente, Diego Barroetaveña, y otros colegas como Mariano Borinsky. Además, se encontraba el juez Ariel Lijo, acompañado por las consejeras de la Magistratura Fernanda Vázquez y María Alejandra Provítola, junto a otros colegas y fiscales que son amigos de Mángano.
La jueza del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad, Marcela De Langhe, ocupó un lugar destacado entre los asistentes, al igual que Pablo Yadarola y Pablo Bertuzzi, candidatos a la Cámara Federal, y la reciente jueza federal de Hurlingham, Ana Juan, esposa del juez Marcelo Martínez de Giorgi.
La jura fue presidida por Carlos Alberto Vallefín, presidente de la Cámara Federal de La Plata, junto a sus colegas del tribunal. También estaban presentes otros jueces de la jurisdicción y fiscales, incluido Juan Manuel Olima Espel, colaborador del procurador general Eduardo Casal.
Hasta el día de su jura, Rodríguez Ponte desempeñaba el cargo de titular de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (Dajudeco), que se ocupa de las escuchas telefónicas legales y peritajes en casos complejos. Su trayectoria como secretario del juzgado de Lijo le permitió forjar relaciones con la familia de la justicia federal, un factor que, sumado a su propia carrera, facilitó su ascenso a este importante cargo.






