El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, junto a su vice, Vladimir Werning, y otros directores, explicaron los fundamentos de la reforma impulsada por el oficialismo, cuyo objetivo es restringir la emisión monetaria que, según indican, contribuyó a una inflación acumulada del 50.000% entre 2003 y 2023.
La propuesta incluye la eliminación del financiamiento directo al Tesoro, la prohibición de la distribución de utilidades no realizadas y la eliminación de incentivos a la devaluación fiscal. Werning, encargado de la presentación técnica, destacó que el enfoque principal de la Ley es poner fin al ‘impuesto inflacionario’, que ha causado un daño patrimonial acumulado equivalente al 85% del Producto Bruto Interno (PBI) en el mismo periodo.
Al ajustar esta cifra a valores actuales, el déficit asciende a cerca de US$ 553.000 millones, un drenaje sin precedentes que abarca traslados directos de recursos, pérdida de reservas de divisas y el alto costo de intentar contener la expansión monetaria mediante instrumentos de esterilización.
Según los datos presentados por Werning, en los últimos 23 años, la emisión de Adelantos Transitorios, dividendos y otros mecanismos de financiamiento indirecto al Tesoro han representado una pérdida del 46% del producto, estimada en US$ 298.000 millones. Este escenario también incluye el impacto del uso de letras intransferibles en las reservas netas y el coste financiero adicional de la esterilización.
Todo esto se enmarca en un contexto de inflación promediada en un 50.000%. Para los directivos del Banco Central, la dinámica del impuesto inflacionario se define como una trampa estructural: a medida que la inflación aumenta, las familias y las empresas tienden a disminuir sus saldos reales en moneda local para evitar una confiscación silenciosa. Esto provoca que el Tesoro deba imprimir dinero a una tasa creciente para recaudar la misma cantidad de recursos, generando una espiral inflacionaria que, en diciembre de 2023, llevaba al país al borde de la hiperinflación.
La sesión de preguntas de los legisladores se prolongó por más de una hora. Algunos expresaron críticas, señalando que, a pesar de conocer la posición oficial de que la reforma de la Carta Orgánica resulta ‘oportuna y necesaria’, no se detallaron las razones de los cambios de manera precisa.
Los diputados de la oposición expresaron su preocupación por la ‘oportunidad de estos cambios’ y señalaron que hay problemas urgentes que deben atenderse en la economía, como el incremento de la morosidad. Las autoridades sostuvieron que la mejor contribución del Banco Central a la economía real y a los sectores más vulnerables es eliminar la inflación de manera permanente, dado que esta actúa como el impuesto más regresivo, además de mantener la supervisión bancaria para asegurar la liquidez y solvencia del sistema.






