La consultora C&T Asesores Económicos ha observado incrementos moderados en los costos de servicios públicos, transporte y medicina prepaga en los inicios de junio. En el rubro de alimentos y bebidas, las verduras mostraron un comportamiento contenido, mientras que las carnes enfrentaron presiones inflacionarias más pronunciadas.
Por otro lado, EcoGo ha calculado una inflación del 1,9% para el mes en cuestión, influenciada por factores estacionales y un aumento en los subsidios estatales. Sebastián Menescaldi, director de esta firma, comentó que la decisión de YPF de no modificar los precios de los combustibles evitó presiones adicionales sobre el indicador general.
En una línea similar, Equilibra reportó un avance más lento en los precios debido a la absorción del shock internacional y la estabilidad en el precio de la carne.
Sin embargo, desde Econviews e Invecq han emitido un llamado a la cautela, advirtiendo que los datos alentadores no son suficientes para garantizar que el proceso inflacionario esté bajo control completo.
El repunte en los precios de alimentos surge tras un dato de mayo que había sido interpretado como positivo por el mercado. El INDEC había señalado una inflación mensual de 2,1%, con una desaceleración de 0,5 puntos porcentuales respecto a abril y un total interanual de 33,2%.
La reducción del índice general fue en gran medida atribuida a la moderación de los precios regulados. Este componente, que había crecido alrededor del 5% en marzo y abril, disminuyó a 2,4% en mayo, lo que redujo su impacto en el Índice de Precios al Consumidor. Se registró también una mejoría en la inflación núcleo, que excluye precios regulados y estacionales, alcanzando un 1,9% mensual, el nivel más bajo del año y una indicación de menor inercia en la tendencia a largo plazo.
No obstante, el panorama no fue completamente favorable. Los precios estacionales mostraron un aumento de 3,5%, especialmente impulsados por las verduras, que incrementaron casi un 19% en el Gran Buenos Aires. En términos de divisiones, las mayores subas en mayo se dieron en Comunicaciones, Educación y Recreación y Cultura.
Para los meses venideros, la consultora LCG también prevé que la inflación se mantenga alrededor del 2% mensual, respaldada por la estabilidad cambiaria, la apertura comercial y una actividad económica que todavía no provoca presiones de demanda significativas.
Aun así, la consultora advierte que la continuidad del proceso de desinflación dependerá de factores que van más allá de la disciplina fiscal y monetaria. La coordinación de expectativas, la dinámica de las remarcaciones y el calendario de ajustes programados serán esenciales para evitar nuevos aumentos en el índice.
Entre los principales riesgos se encuentran las actualizaciones de tarifas, los precios de los combustibles y la evolución del tipo de cambio a partir de julio. En este contexto, la proyección de inflación para diciembre de 2026 se mantiene en un rango entre el 31% y el 33% anual.






