Bajo una bandera que reclamaba la “Unidad de las trabajadoras y los trabajadores para reconstruir la Argentina”, los oradores presentaron un diagnóstico contundente y un llamado a la acción en unidad. “Nos quieren convencer de que los trabajadores somos el problema. Pero el problema nunca fue quien trabaja; el problema es un modelo económico que concentra riqueza para unos pocos y condena a las grandes mayorías a la exclusión. El problema es un gobierno que remata nuestra soberanía y le pone el cartel de venta a nuestro territorio nacional”, advirtieron. “Están destruyendo derechos conquistados en décadas de lucha. Quieren imponer una sociedad donde el mercado decida quién merece vivir con dignidad y quién queda descartado. No vamos a aceptar esta Argentina para pocos”.
Junto a la Utep, la CGT, las dos CTA y los sindicatos que las componen, demostraron la unidad declarada en su presencia y organización. También participaron organizaciones como La Poderosa, el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (que incluye a Curas en Opción por los Pobres y Curas Villeros), Barrios de Pie y el Movimiento Evita, enriqueciendo la marcha con sus banderas.
Una insignia que se destacó entre los asistentes fueron las consignas de “Las Malvinas son Argentinas”, un eco de la memoria colectiva tras el partido Argentina-Inglaterra. Junto a estas banderas, se hicieron presentes símbolos de la economía popular: carritos de cartoneros, ollas, cucharones y delantales de quienes alimentan a las comunidades. Ellas marcharon al frente y fueron las primeras en ingresar a la plaza tras la larga caminata.
El acto también incluyó un homenaje a Taty Almeida, a cargo de Adolfo Pérez Esquivel y María Adela Antokoletz, representantes de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. “Estamos viendo resurgir la rebelión de las conciencias, la resistencia del pueblo que está harto de la entrega y el desprecio de un presidente que ha realizado 17 viajes a Estados Unidos y ni uno solo a dialogar con un conciudadano en una provincia”, expresó el Premio Nobel de la Paz.
A sus “casi 95 años”, Pérez Esquivel compartió que el jueves intentó asistir a la manifestación en defensa de la tierra, pero la policía lo impidió. La desproporcionada valla policial y la represión que comenzó a dispersar a la gente obligaron a muchos a regresar sin poder llegar al Congreso. “Si el pueblo se une y resiste, este engendro se termina”, afirmó.
La jornada en la Plaza de Mayo comenzó a las 11 con un “verdurazo” solidario: cooperativas frutihortícolas de La Plata y la cooperativa láctea Colonia Ferrari distribuyeron 500 litros de leche y 500 kilos de verduras, principalmente de hoja verde. “Acá nadie se salva solo”, destacaron los feriantes de la Utep, quienes también instalaron sus puestos a lo largo de la calle, frente a la Catedral.
Se realizaron otras actividades de visibilización, como una muestra fotográfica en las rejas de la pirámide que valoraba los diferentes trabajos de la economía popular, mostrando datos preocupantes: desde fines de 2023 a abril de 2026 se perdieron 141 mil puestos de trabajo, se incorporaron más de 400 mil monotributistas y más de 9 millones de personas laboran en la informalidad. Argentina se posiciona como el país con el peor salario de la región, con ingresos de 250 dólares, frente a los 600 o 700 de Costa Rica, México o Uruguay.
En un puesto informativo, se denunciaron las obras en barrios populares que el gobierno nacional ha dejado paralizadas, reclaman no frenar lo que funciona. “Si el Estado retrocede, avanza el narcotráfico”, alertaron, exigiendo la restitución del FISU, el Fondo de Integración Socio Urbana, que antes financió más de 1.200 proyectos en mil barrios.
Después de las 2 de la tarde, las columnas con un enorme cartel de la Utep y otros letreros de las diferentes organizaciones ingresaron a la plaza por Avenida de Mayo. En el acto, se contabilizaron alrededor de 50 mil personas, según los organizadores.
A las figuras tradicionales, como la Virgen de Luján y San Cayetano, se sumó una representación artesanal del Papa Francisco. A las consignas unitarias se añadieron reclamos como “La tierra no se vende, se defiende”.
“Reconocimiento salarial para las cuidadoras comunitarias”, exigía un colorido cartel en manos de mujeres al frente de la marcha. “Fue muy cansadora la caminata, pero hermosa. Es cansador, pero se siente mucha fuerza al mismo tiempo”, comentaron Romina y Lorena, provenientes de la organización 25 de Mayo, una responsable de una panificadora y la otra docente a cargo de un espacio de primera infancia.
En el documento consensuado que leyeron las organizaciones, recordaron los diez años de esta marcha, renovando la consigna de “Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo”, cada vez más relevante. “Son diez años de este camino colectivo, inspirado en la histórica movilización de Paz, Pan y Trabajo de 1982, cuando el movimiento obrero enfrentó a la dictadura cívico-militar marchando desde esta Catedral hasta Liniers”, evocaron. “Esa lucha sigue siendo un faro para quienes creemos que la dignidad del pueblo se defiende con organización y solidaridad”.
Entre las consignas leídas en el acto, se reiteraron los pedidos de libertad para Cristina Kirchner y Milagro Sala.
El secretario general de la UTEP, Alejandro Gramajo, resaltó el amplio respaldo social hacia la marcha, incluido el apoyo del movimiento estudiantil. Asimismo, agradeció las contundentes palabras del obispo García Cuerva por su acompañamiento y su bendición a las herramientas de trabajo que representan el esfuerzo cotidiano de los trabajadores de la economía popular.
Al momento de la desconcentración, mientras sonaba la música de un conocido ícono cultural, el barro de la plaza evidenciaba lo acontecido en el día anterior, no solo por la intensa lluvia, sino también por algunos papeles y carteles que quedaban como testimonio de una continuidad en la lucha.
“Si malo es el gringo que nos compra, peor es el criollo que nos vende. Fíjate de qué lado de la mecha te encontrás”, decía un cartel decorado con un hornero y la bandera argentina, que alguien cuidó de resguardar entre las rejas de la pirámide.






