La precampaña avanza, al igual que el desencanto. Las encuestas indican que cerca del 60 por ciento de la población argentina desea un cambio. Sin embargo, el hastío por la situación económica y la potencial masa electoral aún carecen de una representación clara. El peronismo, inmerso en sus conflictos por el liderazgo opositor, no logra organizarse ni articular una propuesta convincente. Gustavo Córdoba, consultor, destaca la contradicción en el mensaje que envía el peronismo: si bien llama a la unidad, sigue en conflicto interno. A pesar de esto, el director de Zuban-Córdoba subraya que el peronismo mantiene un soporte de votos del 35 por ciento y estima que el resultado electoral depende más del rumbo del programa económico de Luis Caputo que de las internas del justicialismo. “No lo va a ganar la oposición. Se gana o se pierde desde el oficialismo. Solo deben tratar de mantener la calma y mejorar su imagen”, concluye.
Desde el kirchnerismo, se rechaza la noción de que un triunfo se logrará por un efecto espejo del fenómeno Milei. Aseguran que no serán electos solo por un sano encono. Se admite la urgencia de bajar la tensión interna, sobre todo tras las declaraciones de Máximo Kirchner sobre Kicillof. “Estoy convencido de que no estamos en veredas opuestas”, afirmó, buscando disminuir las diferencias. En el círculo cercano a La Cámpora, se menciona un interés en construir conexiones y se destaca la reunión peronista en La Rioja a la que Kicillof no asistió. “Esos son espacios propicios para dialogar y empezar a recomponer el espacio”, recalcan, resaltando que su presencia hubiera sido significativa.
Acerca del ambiente en la militancia, se menciona que “la gente tiene todo el derecho a estar enojada” y reconocen que las idas y vueltas en relación al voto de Anabel Fernández Sagasti en el Senado intensificaron la frustración. La decisión de la senadora de votar virtualmente las modificaciones a la ley de Tierras provocó descontento entre un sector del electorado peronista, mientras que otros la defendieron ante su situación de embarazo de riesgo. La confusión y el enojo aumentaron cuando el mismo peronismo evitó impulsar esa habilitación en el recinto. Desde la Cámara alta aclararon que el capítulo sobre tierras había quedado sepultado y que “no querían sentar ese precedente”. A pesar de la polémica, se destacó la unidad de los distintos sectores del peronismo para frenar la ley.
El nombre de Sergio Tomás Massa ha ganado notoriedad en medio de este esfuerzo colectivo. El exministro de Economía ha insinuado que sus vínculos con los gobernadores influyeron en el resultado de la votación en el Congreso. La senadora Juliana Di Tullio resaltó su papel en redes sociales, aunque algunos compañeros expresaron molestia por su intento de adueñarse de un logro legislativo que había implicado meses de trabajo compartido. “Aparece como el salvador, pero nosotros veníamos trabajando hace meses. Y solo logró dos votos cuando el capítulo del Fuego ya estaba caído”, se quejan. No obstante, Massa se posiciona nuevamente para competir, reforzando sus conexiones con la amplia gama del peronismo y buscando consolidarse como el candidato del consenso. Un informe de Alaska y Tres Punto Zero sugiere que, de repetirse el balotaje, Massa podría derrotar a Milei con un 53,7 por ciento contra un 46,3 por ciento.
De cara a los próximos meses, el kirchnerismo imagina un panorama interno más sereno y planea encuentros con la gente: “Necesitamos el contacto cara a cara”. Hasta fin de año, Máximo Kirchner ha programado visitas a entre cuatro y cinco provincias, extendiendo una gira que comenzó en abril y ha abarcado Santa Fe, Entre Ríos, Carmen de Areco y La Rioja. La mayor exposición del diputado ha generado especulaciones sobre una posible candidatura en la provincia de Buenos Aires, aunque él lo niega. En cambio, continúa presionando para “romper la proscripción” de Cristina Kirchner, mientras sus abogados aguardan la discusión del caso ante la ONU en octubre. Un fallo favorable, ya sea aceptado o no por la justicia argentina, podría tener repercusiones en el panorama electoral, y ciertos sectores especulan sobre la posibilidad de una fórmula conjunta con Massa.
En La Plata, existe desconfianza hacia las acciones conciliatorias de Máximo Kirchner. Se sostiene que él ha cambiado de estrategia, ahora “fingiendo demencia” respecto a sus críticas al gobernador. “Hace un mes, utilizó todo un acto en Parque Lezama para criticar a Axel en lugar de hablar de Milei. No entiendo por qué ha cambiado su estrategia”, afirman. Entonces, el diputado había lanzado un mensaje indirecto al criticarse por “hablar de unidad” sin acercamientos directos a Cristina. Después, el legislador Facundo Tignanelli lo comparó con Augusto Vandor, símbolo de la traición. La disputa trasciende el ámbito táctico y avanza hacia un terreno emocional de rencores y reproches.
Con la referencia al desencanto por parte de la casta, Kicillof percibe que, siguiendo las antiguas prácticas, la política tradicional tendrá dificultades para consolidar su proyecto en 2027. Reconoce la creciente desconexión entre la dirigencia y la sociedad, proponiendo armar un plan que respire a nuevo. “La foto no suma. No es la forma de construir. Quedó viejo”, expresan sobre su ausencia en La Rioja. Además, citan que Milei ganó sin apoyo de los aparatos provinciales. Para el gobernador, el vínculo a restaurar es el de la ciudadanía con la política, más que entre los propios peronistas.
El objetivo radica en consolidar fuerza en el territorio, proponiendo que cada sector se robustezca para los debates del año próximo. “Hay tiempo hasta marzo”, sostienen desde el oficialismo platense, donde confían que las PASO constituirán el mejor escenario para organizar el liderazgo opositor. Sin embargo, sobre este contexto recaen dos preguntas críticas: si la Casa Rosada podrá suspender las Primarias y si Cristina Kirchner podrá ser habilitada para competir. Sin las PASO, no descartan presentarse en espacios separados; y si Cristina vuelve a postularse, están listos para la competencia: “Hemos esperado años que ella sea candidata. Si ahora es su momento, que lo sea.”






