La visita del Sumo Pontífice, programada entre el 8 y el 11 de noviembre, se instaló entre las prioridades de la Casa Rosada. Allí reconocen que, durante esos días, la gestión pasará a un segundo plano. Mientras avanzan los preparativos, el ala política discute si el oficialismo reunirá los respaldos para suprimir las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) antes de fin de año.
En una parte del reducido círculo oficial consideran que queda poco margen para aprobar el ambicioso proyecto. La dificultad para sumar a algunos gobernadores aliados, especialmente a Alfredo Cornejo, de Mendoza, que se opone a respaldar los principales puntos de la iniciativa, complica el escenario.
“Todavía no están cerrados los acuerdos. Ellos se resisten y nosotros tampoco vamos otorgar todo. Hay que encontrar el punto intermedio”, señaló un funcionario que ve difícil el panorama. Según explicó, los gobernadores del Norte Grande todavía no garantizaron que apoyarán la eliminación de las primarias.
Cerca de los mandatarios provinciales radicales adelantaron que no respaldarán la eliminación de las PASO, aunque consideran viable suspenderlas. “Hay que ver la negociación para eso”, indicaron.
En cambio, los sectores más confiados del Gobierno, entre ellos el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem, sostienen que tienen los votos. De todos modos, señalan que la intención es aprobar la iniciativa “con la mayor cantidad de apoyos posibles”.
Una fuente cercana a las conversaciones calcula que el oficialismo podría conseguir al menos 39 votos en el Senado. A los 21 integrantes del bloque libertario, los 10 radicales y los tres representantes del PRO, la Casa Rosada suma cuatro legisladores relacionados con los gobernadores Ignacio Torres, de Chubut; Claudio Vidal, de Santa Cruz; y Rolando Figueroa, de Neuquén. También incluye en ese cálculo al senador Camau Espínola.
En paralelo a las tratativas políticas, el Gobierno termina de organizar las actividades de León XIV durante su estadía en el país. Este lunes por la tarde mantendrá en el Palacio San Martín el último encuentro con la avanzada del Vaticano. Allí revisarán el programa previsto para la Ciudad de Buenos Aires y las provincias de Buenos Aires y Córdoba.
Asistirán el secretario de Culto, Agustín Caulo, y el subsecretario de Despliegue Territorial del Ministerio de Seguridad, Héctor Cajida. Junto con Mara Gorini, colaboradora cercana de Karina Milei, coordinarán el trabajo con la delegación eclesiástica, que llegará este lunes. Entre los representantes vaticanos estarán el encargado de organizar el viaje, integrante de la Oficina de Viajes, y el conductor del papamóvil.
El domingo pasado, Jorge Macri y Karina Milei recorrieron los preparativos de la Misa y la Vigilia de los Jóvenes en el área del Monumento de los Españoles, en Palermo. Las actividades están previstas para el lunes 9 y el martes 10.
En Balcarce 50 prevén que la semana próxima estará marcada por la visita del Sumo Pontífice, que llegará al país después de 39 años sin una visita papal. Su agenda incluye misas multitudinarias y reuniones con autoridades, representantes del mundo del trabajo, jóvenes y referentes religiosos.
La llegada del Papa también forzará a cambiar la fecha de la reunión de la mesa política, prevista para el martes. Asimismo, quedará postergada la conferencia de prensa de Adrián Ravier, ya que buena parte de los principales funcionarios estará concentrada en las actividades del Santo Padre.
Sin una fecha establecida para debatir la reforma electoral y con la posibilidad de que el Presupuesto 2027 se trate en la última semana de noviembre, el oficialismo intenta aprovechar el tiempo y profundizar las conversaciones con gobernadores y aliados. El objetivo es reunir los votos necesarios y avanzar con su agenda legislativa antes de fin de año.






