La propuesta, respaldada por todos los miembros del bloque, busca reformar el artículo 256 del Código Fiscal (Ley N° 10.397) y eliminar las tasas actuales del 2% para inmuebles y del 1,2% para automóviles. De ser aprobada, esta medida permitiría que los ciudadanos bonaerenses no enfrenten costos adicionales al momento de escriturar propiedades o transferir vehículos, lo cual, según los promotores del proyecto, facilitaría una mayor formalización patrimonial y beneficiaría a escribanos, martilleros y empresas del sector.
Juanes Osaba, vicepresidente de la Cámara de Diputados de LLA, afirmó: “No se puede castigar a una familia que ahorró toda su vida para comprar una casa o a un trabajador que necesita un auto. El Impuesto de Sellos es una malformación impositiva y nosotros presentamos este proyecto para eliminarlo”. Añadió que “ese dinero que le saca el Estado a los bonaerenses tiene que estar en el bolsillo de las familias, no financiando el déficit de la Política”.
La introducción de esta iniciativa lleva consigo un mensaje político claro: LLA pretende presionar al gobierno de Axel Kicillof en el ámbito legislativo, obligando al oficialismo provincial a manifestar su postura respecto a esta propuesta de reducción impositiva.
Sebastián Pareja, diputado nacional y presidente de La Libertad Avanza en la Provincia, destacó que esta iniciativa se enmarca en una discusión más amplia: “Esta propuesta forma parte de una discusión mucho más profunda que venimos dando como espacio político: redefinir el rol del Estado provincial y aliviar la presión sobre quienes trabajan, producen y ahorran. Y esa discusión implica traer a la Provincia de Buenos Aires las transformaciones que impulsa Javier Milei a nivel nacional. No puede ser que en la Provincia de Buenos Aires el Estado castigue a una familia por comprar una casa o a un trabajador por acceder a un vehículo”.
Este proyecto se suma a otras iniciativas de La Libertad Avanza que se encuentran estancadas en la Legislatura bonaerense, incluidas varias relacionadas con la reducción de impuestos y la modernización del Estado. Sin embargo, el actual escenario legislativo presenta dificultades para cualquier avance en el corto plazo.
Hasta la fecha, ninguna de las dos cámaras, Diputados o Senado, ha comenzado con sus sesiones ordinarias, a pesar de que el período legislativo comenzó oficialmente el 2 de marzo. Las comisiones de trabajo aún no han sido conformadas, y el Poder Legislativo provincial sólo ha llevado a cabo dos sesiones en todo el año, ninguna de ellas de carácter ordinario.
Esta parálisis se atribuye en parte a la disputa interna entre Kicillof y los distintos sectores en la Legislatura.






