De acuerdo al comunicado oficial, el personal bajo el mando del general de brigada Sebastián Ignacio Ibáñez asumirá la responsabilidad tanto en la Quinta de Olivos como en las residencias temporales del Presidente y su familia, tanto en el territorio nacional como en el extranjero.
Esta decisión tiene como objetivo principal fortalecer la seguridad y optimizar los procedimientos administrativos internos en la Casa Rosada y en todos los lugares donde se encuentre el mandatario.
Se estima que el proceso de transferencia total de bienes y funciones se completará en un plazo no mayor a 60 días, según lo dispuesto por las autoridades.
Asimismo, se menciona que la medida se fundamenta en la Ley de Defensa Nacional y responde a la creciente inseguridad a nivel global, así como a la próxima visita del Papa León XIV, que generará un considerable movimiento de personal externo para las tareas de acondicionamiento.
Fuentes cercanas han señalado que han sido despedidos 12 empleados de la residencia y que el resto del personal civil será reasignado a otras dependencias oficiales, principalmente en la Casa Rosada.
Además, se indicó que han existido “filtraciones que afectan la seguridad presidencial”, lo que ha incrementado la desconfianza hacia el personal civil, acelerando así este cambio de personnel.






