El gobierno argentino, con el apoyo de Estados Unidos, ha reforzado la vigilancia en las aguas del Atlántico Sur para contrarrestar incursiones ilegales, en un marco de creciente rivalidad estratégica entre Washington y Pekín.
Esta problemática se puso de manifiesto el 17 de enero de 2026, cuando la NASA, a través del servicio “Black Marble”, detectó una verdadera “ciudad de luces” en el océano, compuesta por cerca de 200 embarcaciones chinas que, según exfuncionarios de ambos países, operan en las cercanías del Mar Argentino durante meses para abastecer el mayor mercado de calamares a nivel mundial.
Este fenómeno tiene características inéditas: de acuerdo con la Prefectura Naval Argentina, la cantidad de barcos chinos se incrementó de aproximadamente 150 en 2016 a un máximo de alrededor de 340 en 2021, y luego descendió a 230 en 2026. En contraste, naciones como Corea del Sur, Vanuatu y España nunca superaron las 40 embarcaciones en el mismo periodo.
La expansión de la flota pesquera china no se limita a las necesidades de pesca: el centro de estudios ODI Global de Londres reporta que la flota de pesca de alta mar con bandera china cuenta con más de 16,000 buques, aunque el gobierno de China admitió en 2023 que alrededor de 2,500 de ellos son operativos.
Expertos y autoridades han señalado que las actividades de estas embarcaciones en la región han encendido alarmas geopolíticas. Estados Unidos, por ejemplo, ha respaldado la compra de aviones de vigilancia marítima P-3C Orion por parte de Argentina como parte de una estrategia continental destinada a salvaguardar la soberanía y evitar que Pekín consolide posiciones estratégicas en el extremo sur de América.
Marcelo Rozas Garay, viceministro de Defensa de Argentina en 2025, comentó que existen sospechas sobre algunos barcos chinos que estarían equipados con antenas inusuales para actividades pesqueras, sugiriendo que su propósito real podría ser la obtención de información o la interceptación de comunicaciones.
Asimismo, Buenos Aires ha detectado movimientos que podrían indicar intentos de cartografía de la plataforma continental argentina, un área cuya exploración y explotación está reservada exclusivamente al Estado nacional bajo el derecho internacional, destacó Juan Battaleme, quien fue secretario de Defensa para Asuntos Internacionales hasta diciembre de 2025.
Las indagaciones sobre estas operaciones no han proporcionado evidencias concluyentes de actividades de cartografía sistemática. Sin embargo, según una revisión realizada por Reuters en colaboración con la empresa Starboard Maritime Intelligence sobre los movimientos navales entre enero de 2025 y marzo de 2026, no se registraron maniobras masivas de este tipo.






