Martínez, destacado por su diálogo con la administración de Javier Milei, asistió a la audiencia junto a Cristian Jerónimo, cosecretario general de la CGT; Alejandro Gramajo, presidente de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP); y Daniel Funes de Rioja, ex presidente de la Unión Industrial Argentina, entre otros.
El encuentro concluyó el IV Encuentro Sinodal Fratelli Tutti: diálogo socioambiental Norte-Sur, que reunió a aproximadamente 60 representantes de diversas áreas, incluidas organizaciones sociales, universidades y sectores de la Iglesia.
Durante la audiencia, la delegación sindical trasladó al Vaticano las preocupaciones de la CGT sobre la pérdida de empleos, el creciente endeudamiento de las familias y el deterioro de los ingresos, buscando que la situación en Argentina se incluya en la agenda previa al viaje papal.
Martínez, en su saludo al Pontífice, mencionó que la llegada de León XIV será acompañada por una movilización popular, asegurando que los trabajadores seguirán protegiendo sus derechos. En sus declaraciones, destacó que el Papa encontrará una “Argentina con mucha tristeza” debido a un “ajuste extremadamente severo”, y advirtió que millones de personas han debido endeudarse para cubrir sus gastos diarios, ya que sus ingresos son insuficientes.
A pesar de este diagnóstico negativo, enfatizó que el país aún tiene esperanza y se siente identificado con los mensajes del Pontífice sobre justicia social, fraternidad y la defensa de los sectores más vulnerables.
Además, Martínez aprovechó la ocasión para proponer la creación de un espacio estable para la negociación entre el Poder Ejecutivo, empresarios y sindicatos, sugiriendo que el diálogo social debe transformarse en una política de Estado enfocada en el crecimiento y desarrollo productivo.
El dirigente también aclaró que la CGT no ha acordado una tregua con el Gobierno hasta después de la visita del Papa. Aseguró que la falta de un nuevo paro general no significa que los sindicatos hayan abandonado sus demandas y expresó que las conversaciones con la Casa Rosada aún no tienen la profundidad necesaria para la central obrera.
Durante el encuentro, Gramajo entregó a León XIV un documento de 72 páginas elaborado por la UTEP, que aborda las condiciones económicas y sociales en Argentina. Aunque el informe evita mencionar directamente a Milei, critica las políticas del Gobierno de La Libertad Avanza desde diciembre de 2023, señalando problemas relacionados con la intervención estatal y sus efectos en educación, personas con discapacidad, obra pública y federalismo.
El documento también menciona la criminalización de la protesta, el endeudamiento familiar, desalojos, apuestas online, ludopatía y el consumo problemático de drogas, así como la disolución del Fondo de Integración Socio Urbana (FISU), vital para financiar obras en barrios populares.
La participación de sindicalistas, movimientos sociales y empresarios reflejó el carácter multisectorial del encuentro, que tuvo como objetivo establecer consensos frente a los cambios productivos, ambientales y tecnológicos.
En su intervención, el Papa abogó por modelos de desarrollo que sean “más humanos, sostenibles y solidarios”, y subrayó la importancia de proteger a aquellos que están en riesgo de exclusión. Además, resaltó que el debate sobre tecnología no debe restringirse a aceptar o rechazar nuevas herramientas, sino que debe enfocarse en el tipo de sociedad que se desea construir, advirtiendo sobre los peligros de un progreso desconectado del bien común.
El Pontífice reafirmó la necesidad de justicia social, negociación y de una responsabilidad compartida entre Estados, empresas, trabajadores y organizaciones sociales. Martínez y Jerónimo esperan poder reunirse nuevamente con él durante su visita a Argentina, en una actividad con miembros del ámbito laboral que se llevará a cabo en la sede de la UCA.






