La presión de compra persistió durante gran parte de la jornada. Los actores del mercado asociaron este crecimiento a una mayor búsqueda de cobertura, así como a las necesidades de las empresas que deben cumplir con sus obligaciones en el exterior, frente a una oferta de divisas que resultó insuficiente.
El dólar minorista también se alineó con esta tendencia alcista. En el Banco Nación, el cierre fue de 1530 pesos para la venta, diez pesos más que en la jornada anterior. Asimismo, el dólar blue se incrementó en 15 pesos, fijándose en 1565 pesos, lo que generó una brecha del 3,6 por ciento entre el tipo de cambio informal y el mayorista.
Los dólares financieros también mostraron un comportamiento positivo, con el dólar MEP cerrando cerca de 1538 pesos y el contado con liquidación alrededor de 1585 pesos. En este último caso, la diferencia con el tipo de cambio oficial superó el 6 por ciento.
Este aumento se produjo en un contexto de incertidumbre respecto a las tasas de interés y la disponibilidad de pesos en el sistema financiero. En las últimas semanas, el Gobierno ha mantenido tasas elevadas para controlar la demanda de dólares. No obstante, una mayor intervención oficial para inyectar liquidez ha generado expectativas de un posible descenso en las tasas.
Este cambio podría beneficiar a bancos y empresas que buscan financiamiento, pero también disminuiría la atracción de las inversiones en pesos. El mercado continúa enfrentando el desafío de evitar una escalada abrupta del dólar mientras se procura no agravar el enfriamiento de la actividad económica y del crédito.
A este panorama se suman los vencimientos de deuda que debe afrontar el Tesoro. Durante la semana, se comprometerán aproximadamente 14 billones de pesos. El miércoles, una letra vinculada al dólar por 2.595 millones de dólares vencerá, marcando el monto más alto de este tipo desde que asumió el gobierno de Javier Milei.
El Banco Central concluyó la jornada con compras netas de solo 11 millones de dólares, acumulando un total de 477 millones en agosto. Las reservas internacionales terminaron en 50.776 millones de dólares, con la compra diaria muy por debajo del ritmo necesario para fortalecer el balance de la entidad monetaria.
En el ámbito de las acciones, se observó un comportamiento distinto. El índice S&P Merval creció un 2,8 por ciento en pesos y un 3,2 por ciento en dólares. Las compañías financieras lideraron este aumento. En Wall Street, los certificados de empresas argentinas mostraron incrementos de hasta un 8,2 por ciento, destacándose Grupo Supervielle, Edenor, Banco Macro, BBVA Argentina y Grupo Financiero Galicia. Este rebote permitió recuperar parte de las pérdidas acumuladas en agosto, aunque no modificó el saldo negativo del mes.
Los bonos soberanos, sin embargo, no reflejaron la misma fortaleza. La mayoría de los títulos en dólares concluyó la jornada con caídas en los tramos más cortos, mientras que algunas emisiones largas mostraron ligeras mejoras. El riesgo país, elaborado por JP Morgan, aumentó cuatro unidades, cerrando en 509 puntos básicos, después de haber descifrado a 506 puntos el viernes y alcanzado 532 unidades el jueves.
Así, el repunte de las acciones convivió con la incertidumbre sobre la deuda pública, dado que desde el inicio de agosto el riesgo país se incrementó de 411 a más de 500 puntos. Este deterioro fue más pronunciado en comparación con otros mercados de la región, encareciendo el costo potencial de financiamiento para Argentina.






