Esta nueva regulación permitirá a las entidades bancarias ofrecer préstamos a un espectro más amplio de empresas y organizaciones no vinculadas al sector exportador, bajo criterios y límites macroprudenciales renovados.
La decisión del BCRA, comunicada de manera oficial, tiene como objetivo “preservar la solvencia y la liquidez del sistema financiero” en un contexto donde la captación del ahorro local en moneda extranjera a través de los bancos reviste una importancia significativa, ya que los depósitos en dólares han superado los USD 40.000 millones hace varias semanas.
La medida nace tras la modificación del artículo 23 del Decreto 905/02, anunciada por el Poder Ejecutivo Nacional, y el BCRA se encargará de adaptar el marco regulatorio para las financiaciones en moneda dura, ampliando las finalidades permitidas para el uso de tales depósitos.
El BCRA, bajo la dirección de Santiago Bausili, indicó que esta normativa busca “incrementar el financiamiento disponible para la inversión privada”, contribuyendo así a “impulsar la actividad económica, la productividad y el empleo, y reducir la dependencia del financiamiento externo”.
En el comunicado, se señaló que en economías con dualidad monetaria, como la argentina, un sistema financiero más desarrollado ayuda a equilibrar el ahorro local con la inversión privada. En este sentido, se destacó que “la canalización del ahorro doméstico en moneda extranjera a través del sistema bancario permite ampliar la oferta de crédito”.
Sin embargo, esta flexibilización estará bajo un marco prudencial. El documento subrayó que “la expansión del financiamiento se llevará a cabo de manera sostenible, protegiendo la solvencia y la liquidez del sistema financiero, y limitando los riesgos asociados al posible descalce de moneda de los tomadores de crédito”.
Para ello, se estableció un límite: “Las financiaciones provenientes de los depósitos en moneda extranjera otorgadas a clientes no comprendidos dentro de los destinos previamente aceptados por la regulacion no podrán exceder, en conjunto, el 15% de los depósitos en moneda extranjera de cada entidad financiera”.
El objetivo primordial de esta medida es ampliar el acceso al crédito en dólares sin poner en riesgo la estabilidad de los bancos. El BCRA enfatizó que esta normativa responde a la necesidad de fomentar la inversión privada y fortalecer la actividad productiva, al mismo tiempo que mantiene controles que protegen el sistema financiero del país.
De acuerdo con lo que ha manifestado la autoridad monetaria, el financiamiento en moneda dura será objeto de un tratamiento prudencial “más exigente”: “Estas medidas buscan reforzar la cobertura de los riesgos asumidos por las entidades financieras y definir límites de exposición más estrictos para los préstamos incluidos en el nuevo régimen”, concluyó el BCRA.
Por otro lado, el Gobierno actualizó esta tarde las condiciones para acceder a créditos en dólares, dirigidos a todas las empresas. Gracias a estas nuevas disposiciones, los bancos podrán otorgar préstamos en moneda extranjera hasta un 15% de sus depósitos en dólares, ya no limitándose solamente a aquellas empresas que generan divisas o que poseen garantías en dólares.
El ministro de Economía explicó: “Hasta ahora los bancos con sus depósitos en dólares le podían prestar a las empresas que generaban dólares o tenían la garantía de empresas que generaban dólares. Hoy estamos extendiendo esa posibilidad a todas las empresas, pero dentro de un marco macroprudencial. Solo van a poder prestar los bancos hasta un 15% de los depósitos en dólares”.
La iniciativa busca aumentar la disponibilidad de crédito, en respuesta a las demandas de sectores industriales como el de la construcción, que opera en dólares y emplea a un gran número de personas, así como el sector automotriz. Según indicó el ministro, “Hoy nos parece que es el momento adecuado porque, por un lado, las tasas en pesos todavía son altas, y esas tasas elevadas generan dificultades para muchos negocios en términos de rentabilidad, siendo también relevante por el aspecto de la Ley de Inocencia Fiscal. El objetivo es aumentar el crédito”.
En cuanto a la mecánica de la operatoria, el ministro aclaró que las empresas que reciban estos préstamos deberán vender los dólares en el Mercado Libre de Cambio (MLC) y convertirlos a pesos, evitando así la proliferación de efectos secundarios y contribuyendo a aumentar la oferta de dólares.
Respecto a las tasas de interés de estos créditos, el ministro manifestó que dependerán del mercado y que “no pueden ser previsibles”. “El objetivo es que las empresas cuenten con una opción de financiamiento a una tasa razonable y que el depositante tenga un incentivo para retirar los dólares de su colchón. La tasa será determinada por el mercado”, enfatizó.






