La facturación total del sector aumentó un 5,4% en el último año, aunque este crecimiento es inferior a la inflación del 21% en el mismo periodo, lo que indica que el negocio no ha podido expandirse de manera real. De acuerdo con Scentia, los alfajores de gama media han ganado cuota de mercado, mientras que los de precio económico y los premium han registrado caídas.
“La variedad es el principal motor del crecimiento en el sector. Hay una oferta mucho más diversa de alfajores, pero las ventas no han aumentado proporcionalmente”, explicó el vicepresidente de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina, Ernesto Acuña.
En el canal de kioscos se encuentran productos para diferentes presupuestos. Acuña destaca que Guaymallén es el alfajor más vendido, alcanzando un precio aproximado de $500, con promociones que ofrecen cinco unidades por $2.000. “Es el alfajor accesible y sabroso”, comenta.
En la categoría media, se encuentran alternativas como Jorgito, que ronda los $1.500, y los alfajores triples de Arcor y Mondelez, que oscilan entre $2.000 y $2.500. Rasta se encuentra en la franja de $1.500 a $2.000, mientras que Tu Turrito se ofrece a unos $800, con promociones de tres por $2.000. En el extremo premium, los precios de Cachafaz oscilan entre $3.000 y $3.500.
Las promociones son una herramienta fundamental para mantener la rotación de productos. Acuña menciona que “los alfajores triples se venden a $2.000, y la oferta tres por $5.000 es particularmente efectiva en ventas”.
Fantoche, con sus versiones triples de chocolate y blanco, también se ubica entre los más vendidos. La empresa señala que más del 50% de sus ventas corresponden a este producto y que tienen una fuerte presencia en el interior del país. Aproximadamente el 60% de las ventas de alfajores se efectúan a través de kioscos.
El mercado se ha vuelto más competitivo en sabores y formatos. Grupo Arcor reveló que, en lo que va del año, se han identificado más de 40 novedades en esta categoría, un dato que abarca todo el sector y no únicamente sus lanzamientos.
El sabor de dulce de leche sigue siendo el favorito entre los consumidores, y los alfajores triples continúan siendo muy populares. Además, han surgido propuestas “extra indulgentes”, que ofrecen mayor cantidad de relleno y tamaños ampliados. Arcor presentó recientemente el alfajor Chocotorta, inspirado en Chocolinas, y GOAT, que incluye tapas dark, dulce de leche y un núcleo de Bon o Bon, así como Águila Minitorta Dark.
Las marcas tradicionales también se han adaptado a este contexto. Havanna, conocida por sus alfajores blancos y negros, ha ampliado su gama de productos en años recientes y se mantiene dentro del segmento premium. La empresa destaca que sus productos más vendidos son Mar del Plata, Chocolate Clásico y Dubai, además de Playa Bristol y una edición especial relacionada con Lionel Messi.
Desde Havanna se observa que “los consumidores han comenzado a buscar novedades para experimentar nuevos sabores”, subrayando que el alfajor se ha convertido en un tema de conversación social relevante, con listas de preferencias y contenido en redes.
El Mundial del Alfajor ha congregado a marcas consolidadas, emprendimientos artesanales y nuevos actores, convirtiendo la competencia entre productos en un fenómeno cultural vinculado a esta golosina.
Las últimas ediciones del evento han evidenciado el impacto de los emprendimientos más pequeños: Señor Alfajor se coronó en 2024, Chacra Los Retamos en 2025 y Alfajores El Rodeo en la más reciente. El alfajor ganador combina tapas de vainilla, coco, dulce de higo, nuez y dulce de leche, recubierto con glacé.
Juan Soria, uno de los fundadores del evento, menciona que “la internacionalización del alfajor debe construirse de manera conjunta; no es labor de una sola empresa”.
Hugo Basilotta, propietario de Guaymallén, resaltó que “hoy todos producen alfajores”. Su empresa, afirma, produce y vende alrededor de 3 millones de unidades diarias y su estrategia sigue centrada en el volumen y el precio. También han lanzado una línea premium con precios que varían entre $800 y $1.000 para competir con productos cuyo costo alcanza los $2.500 o $3.000.
Una de las nuevas marcas que ha logrado establecerse es Rasta, que llegó al mercado en agosto de 2022, comenzando con ahorros propios y producción tercerizada. Sus fundadores señalan que “el kiosco fue nuestro primer canal natural”.
El crecimiento de Rasta se aceleró a inicios de 2024, cuando comenzaron a recibir más pedidos de los que podían satisfacer. Actualmente, la marca maneja una capacidad de producción de hasta 12 millones de alfajores mensuales, dependiendo de la demanda y la estacionalidad.
Este caso ejemplifica cómo una nueva marca puede encontrar su lugar en un mercado dominado por grandes nombres históricos, así como el papel del boca a boca y las redes sociales en la expansión hacia los kioscos.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que el mercado enfrenta un límite: la categoría no está creciendo en términos de volumen ni de facturación real. El auge se traduce más en un juego de diferenciación, donde cada marca busca destacar a través de su precio, promociones, tamaños, rellenos o innovaciones que capten la atención del consumidor en el punto de venta.






