Durante el último trimestre del presente año, se proyecta el vencimiento de $ 80,2 billones, lo que representa un 7,5% del Producto Bruto Interno (PBI). En tanto, para el año 2027, se anticipan pagos que totalizan $ 96,7 billones, lo que equivale a un 9% del PBI. La composición de estas emisiones de deuda ha ido variando a lo largo de 2026, en función de las condiciones del mercado y las preferencias de los inversores.
Entre enero y julio de este año, se observó un incremento en el plazo promedio de las nuevas emisiones, junto con cambios en la composición de los títulos emitidos. En enero, el plazo promedio era de 169 días, con los títulos a tasa fija constituyendo el 69% del total. En julio, este plazo se extendió a 340 días, con solo el 34% de las nuevas emisiones a tasa fija y el restante a tasa variable.
También se ha registrado una baja en el coste del endeudamiento para el Tesoro. Por ejemplo, la tasa de la Lecap corta, que tiene un plazo de entre 50 y 80 días, disminuyó de una tasa efectiva mensual de 4,1% en enero a 2,3% en julio. De forma similar, la tasa de la Lecer corta, que tiene un plazo de 150 días, bajó de CER+ 6,9% a CER+5,1%. “Para aumentar el plazo promedio de la nueva deuda fue clave incluir en el menú de opciones instrumentos duales”, afirmó el entrevistado de Quantum.
Sin embargo, esta tendencia ha mostrado cambios. En agosto, el plazo promedio de las emisiones se redujo a 128 días, con un 76% de las emisiones a tasa fija. En lo que va de septiembre, este plazo se ha acortado aún más, llegando a 106 días, con un 30% de las emisiones a tasa fija y el resto a tasa variable. Las tasas de las emisiones de Lecap se han mantenido relativamente estables; en agosto y septiembre se fijaron en un 2,3%. Por otro lado, las tasas de las Lecer han aumentado, pasando de CER+4,5% el mes anterior a CER+5,5% este mes.
La tasa promedio de renovación de los vencimientos de capital de la deuda del Tesoro en pesos durante 2026 fue del 113%, superando significativamente el 84% promedio registrado en el año anterior. Este incremento en la tasa de renovación se debe, en parte, a que se han ajustado las características de los títulos de deuda a las preferencias cambiantes de los inversores.
Además, cabe destacar que los bancos, que son los principales compradores de los títulos emitidos por el Tesoro, han contado con más recursos, a pesar de un bajo crecimiento del crédito al sector privado. “La emisión de nueva deuda en pesos por encima de los vencimientos permite al Tesoro disponer de recursos para cubrir necesidades de caja transitorias y para adquirir dólares al Banco Central de la República Argentina (BCRA) para el pago de los servicios de la deuda en moneda extranjera”, advierte el informe de Quantum.
Se detalla que el Tesoro ha depositado casi la totalidad de ese excedente en la cuenta que mantiene en el BCRA, lo cual funciona como una herramienta adicional que brinda flexibilidad a la implementación de la política monetaria de dicha entidad. Por ejemplo, en junio, ante el aumento estacional de la demanda de dinero, la tasa de renovación de los vencimientos de la deuda cayó al 79% del total.






