El antecedente más cercano ocurrió el 14 de junio, en el Gran Premio de Barcelona-Cataluña. En esa ocasión, Colapinto también había terminado octavo, pero recibió diez segundos por no reducir suficientemente la velocidad ante una bandera amarilla y descendió al décimo puesto. El 23 de agosto, en Países Bajos, fue sancionado con un paso obligatorio por boxes por adelantar a otro competidor en un sector con doble bandera amarilla. Esa última infracción fue distinta, aunque estuvo vinculada con las mismas señales de advertencia.
Los tres episodios tuvieron consecuencias para su superlicencia. En Barcelona recibió un punto de penalización; en Países Bajos, dos; y en México sumó otro. Según el documento oficial de la FIA, el argentino acumula cinco puntos en los últimos doce meses. Si llega a doce dentro de ese período, podría ser suspendido por una carrera.
En México, los comisarios revisaron los datos de posicionamiento, la telemetría, las comunicaciones por radio y las imágenes de la cámara a bordo. Alpine presentó pruebas para sostener que Colapinto había respetado el reglamento, pero la defensa fue rechazada. La resolución concluyó que el piloto no había reducido suficientemente la velocidad en un sector con bandera amarilla simple.
La controversia también pone de relieve una particularidad del reglamento. La FIA exige disminuir la velocidad ante una bandera amarilla, pero no fija un porcentaje único de desaceleración para todas las circunstancias. Entre los criterios que pueden considerar los comisarios está que el tiempo utilizado para atravesar el sector sea al menos un cinco por ciento superior al registrado en condiciones comparables.
Ese porcentaje, sin embargo, no funciona como una regla automática. También se tienen en cuenta el uso del acelerador, la presión sobre los frenos y las condiciones de la pista. La decisión depende de la interpretación de los comisarios a partir de esos factores.
En el caso de Colapinto, la FIA identificó la infracción y el artículo que consideró incumplido, pero no difundió los valores precisos de velocidad o desaceleración que respaldaron la conclusión. La falta de datos cuantitativos en la resolución dificulta evaluar la sanción de manera independiente.
Los comisarios también investigaron un segundo episodio, en un sector con doble bandera amarilla. En ese caso, entendieron que había dudas razonables sobre si el argentino había recibido la advertencia con suficiente anticipación y resolvieron no imponerle un castigo.
Las posibilidades de revertir la sanción son limitadas. El Reglamento Deportivo de Fórmula 1 de 2026 establece que las penalizaciones de tiempo de este tipo no admiten una apelación ordinaria, incluso si se aplican una vez finalizada la carrera.
Alpine, no obstante, cuenta con otra opción: pedir un derecho de revisión. Para que los comisarios acepten reabrir el caso, la escudería debe presentar un elemento nuevo, significativo y relevante que no estuviera disponible al momento de la decisión inicial.
Por eso, no basta con expresar desacuerdo con la interpretación de la FIA ni con volver a presentar la misma telemetría que se utilizó durante la investigación.
Alpine tiene un antecedente reciente. En junio, el equipo logró que se anularan dos sanciones de cinco segundos impuestas a Pierre Gasly en Mónaco, luego de presentar nuevas pruebas vinculadas con la medición de la velocidad en boxes. El caso muestra que el recurso puede dar resultado, aunque exige información capaz de cambiar de manera sustancial la evaluación original.
Hasta ahora, no se confirmó públicamente que Alpine haya pedido una revisión por lo ocurrido con Colapinto en México.
A pesar del resultado, Flavio Briatore elogió la actuación de Colapinto. El asesor ejecutivo de Alpine consideró que había completado una carrera muy buena y consistente, en especial después de los problemas de las últimas fechas. También lamentó que el equipo se fuera sin puntos tras colocar sus dos autos entre los diez primeros.
Colapinto también habló sobre la sanción. Aunque reconoció que le costaba comprender la decisión de los comisarios, asumió la responsabilidad. “Es un final muy amargo después de lo lindo que había sido volver a los puntos tras una serie de carreras en las que no terminé. Les pido disculpas a todos en el equipo por lo que pasó bajo bandera amarilla. Aunque es difícil de entender realmente, el error es mío en el auto”, reconoció el argentino después de la carrera.
El piloto de Pilar, sin embargo, destacó el trabajo conjunto durante una competencia interrumpida por varias neutralizaciones. “Creo que, en general, fue una carrera muy bien ejecutada por el equipo en circunstancias difíciles, pero lamentablemente, debido a una infracción bajo bandera amarilla, recibimos una penalización de tiempo y perdimos los puntos que merecíamos sumar”, sostuvo. Y agregó: “Hubo múltiples relanzamientos y autos de seguridad, pero creo que como equipo lo manejamos bien y tomamos las decisiones correctas”. Colapinto también resaltó el esfuerzo de Alpine para recuperarse de las dificultades recientes y lamentó que ese desempeño no recibiera recompensa.
Pierre Gasly también fue sancionado por no reducir lo suficiente la velocidad ante una doble bandera amarilla. Su penalización fue más severa y terminó en el decimoséptimo puesto.
De este modo, Alpine perdió una oportunidad importante de sumar en el Campeonato de Constructores y de acortar distancias con Racing Bulls, el equipo con el que compite por ser el mejor del resto esta temporada. Para Colapinto, México dejó un balance doble: tuvo uno de sus mejores rendimientos recientes, pero volvió a perder posiciones por una infracción relacionada con las banderas amarillas.
El próximo compromiso será el Gran Premio de San Pablo, del 6 al 8 de noviembre. Allí buscará convertir esa recuperación en un resultado que pueda mantener después de la bandera a cuadros.






