El programa, denominado Farm to Stay (De la granja a la estancia), fue presentado el 23 de septiembre y comenzará a recibir solicitudes en noviembre. Está dirigido a productores de todo el país que deseen iniciar o expandir sus actividades turísticas mediante el alojamiento de huéspedes. Las subvenciones, que alcanzarán hasta US$10.000 por beneficiario, podrán destinarse a la mejora o acondicionamiento de las propiedades para recibir turistas, así como a la organización de experiencias vinculadas a la actividad agropecuaria.
Entre las actividades que se esperan ofrecer se encuentran la recolección de manzanas, catas de vino, cenas con productos locales y talleres agrícolas. También se prevé que los turistas puedan interactuar con animales de granja o aprender sobre las tareas cotidianas del campo.
“Una subvención del programa ‘De la Granja a la Casa’ puede ser lo que ayude a una familia a permanecer en su tierra durante una mala temporada. Compartir una habitación en la granja puede compensar el aumento de los costos y generar ingresos turísticos para comunidades que tradicionalmente han pasado desapercibidas”, comentó un representante de Airbnb.
La propuesta surge en respuesta a las dificultades que enfrentan las pequeñas explotaciones agropecuarias en EE.UU. debido al incremento de los costos de producción, la inestabilidad de los mercados y las adversas condiciones climáticas. De acuerdo con un estudio económico del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA), citado por la empresa, el ingreso agrícola medio de los hogares de pequeñas explotaciones fue negativo, alcanzando aproximadamente los US$2800 en 2024. Este dato se refiere exclusivamente a la actividad agropecuaria, sin considerar otros ingresos que las familias pudieran tener.
Ante este panorama, Airbnb difundió un informe que destaca el crecimiento del agroturismo y los ingresos que genera. Según el estudio, los anfitriones de granjas obtuvieron colectivamente alrededor de US$120 millones durante 2025. Además, las áreas que incluyeron nuevos alojamientos rurales experimentaron un crecimiento en sus ingresos totales aproximadamente un 15% más rápido.
“A través de la subvención ‘De la Granja a la Vida’, brindaremos a las comunidades agrícolas un apoyo fundamental en un sector en crecimiento que puede aportar estabilidad y previsibilidad a una industria que enfrenta serios desafíos”, expresó una representante de American Farmland Trust.
El interés por las estadías en establecimientos agropecuarios ha crecido significativamente en los últimos años. Según datos de Google Trends, las búsquedas en EE.UU. relacionadas con hospedajes en granjas casi cuatriplicaron su volumen entre 2016 y principios de 2026. Asimismo, los ingresos totales de los anfitriones que ofrecen este tipo de alojamiento a través de la plataforma crecieron casi un 400% desde 2018.
Las experiencias disponibles para los turistas son variopintas. En Texas, por ejemplo, pueden interactuar con cerdos; en Missouri, se hospedan en granjas dedicadas a la producción de verduras, mientras que en Maine, las propuestas incluyen caminatas con cabras alpinas.
Para algunos productores que ya reciben visitantes, esta actividad se ha convertido en un medio para complementar sus ingresos sin abandonar la producción de alimentos. “Las pequeñas granjas tienen que encontrar formas creativas de seguir siendo viables, y recibir huéspedes nos ha permitido diversificar la producción agrícola, continuar con la elaboración de alimentos locales y mantener la propiedad en plena actividad agrícola. Se ha convertido en otra forma de mantener una granja próspera, compartiendo un pedacito de esta vida con personas que de otro modo quizás nunca tendrían la oportunidad de experimentarla”, compartió un anfitrión de Airbnb en Washington.






