La administración nacional ha demostrado una gestión activa con los gobernadores, a quienes necesita como aliados en este tiempo. Se estima que Santilli regrese la próxima semana junto al ministro de Economía para dialogar sobre un régimen de Zonas Cálidas, con el propósito de afianzar la relación con los mandatarios y sellar acuerdos electorales que ayuden a recuperar los votos perdidos tras la caída de la ley de Tierras.
La obra, financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), requerirá una inversión de $99.769 millones y beneficiará a 35.900 habitantes de Catamarca y Santiago del Estero. El acto se llevó a cabo en el Centro de Arte y Tecnología Aplicada (CATA) en Catamarca, luego de que una alerta meteorológica obligara a posponer el encuentro originalmente programado para la semana anterior.
La primera fase del proyecto incluye la construcción de dos plantas potabilizadoras y aproximadamente 50 kilómetros de acueductos, con un plazo de ejecución estimado en 36 meses. Esta iniciativa busca mejorar el acceso al agua potable domiciliaria y garantizar su disponibilidad para los productores de la región, que enfrenta dificultades estructurales en el abastecimiento.
Santilli destacó que la ejecución de obras públicas no debe estar en desacuerdo con las políticas de disciplina fiscal. “Equilibrio fiscal e infraestructura no son conceptos contrapuestos. La Argentina necesita infraestructura para crecer y desarrollarse, pero debemos hacerlo de manera sostenible”, expresó el jefe de Gabinete.
El funcionario también enfatizó que la administración nacional busca transformar los compromisos en acciones concretas. “Nuestro compromiso es trabajar con las provincias y convertir proyectos en hechos concretos. Este es el camino: ordenar, gestionar y generar las condiciones para que las obras de infraestructura que necesita Argentina sean financiadas por inversiones privadas o créditos a tasas competitivas”, agregó.
El proyecto Albigasta tiene antecedentes que el Gobierno destacó durante el encuentro. En enero de 2025, Catamarca y Santiago del Estero solicitaron formalmente al Ejecutivo avanzar con la iniciativa. A lo largo de ese año, se impulsó un proceso de licitación internacional y se realizaron las aperturas de ofertas, con la firma de este viernes como un paso significativo en ese proceso.
Además, la visita de la comitiva nacional abordó otros temas, como gestiones relacionadas con rutas nacionales y la cancelación de deudas recíprocas entre la Nación y Catamarca. También formaron parte de la delegación el vicejefe de Gabinete del Interior, Gustavo Coria; el secretario coordinador de Infraestructura, Fernando Herrmann, y el titular de Vialidad Nacional, Marcelo Campoy.
La jornada estuvo marcada por la tensión en las calles, donde el referente del Partido Obrero en Catamarca, Pedro Saracho, organizó una protesta en contra de la llegada de los funcionarios nacionales, criticando las políticas de ajuste sobre jubilados y trabajadores estatales.
Este desplazamiento hacia Catamarca y Santiago del Estero se enmarca en una estrategia más amplia por parte de la Casa Rosada para mantener la relación con los gobernadores provinciales, en un año donde se requieren votos tanto en el Congreso como un despliegue territorial sólido.
El Gobierno ha mostrado, al menos, buena voluntad en la negociación con los mandatarios en los próximos meses, lo que no es ajeno a la construcción electoral que avanza aceleradamente en este segundo semestre.
Por un lado, Jalil está acercándose al peronismo nacional. El riojano Ricardo Quintela ha manifestado su intención de estrechar vínculos entre Jalil, el tucumano Osvaldo Jaldo y la conducción del PJ, tras encuentros con figuras clave del oficialismo. “Los jinetes del apocalipsis”, expresó una fuente allegada al núcleo del libertario.
En el oficialismo no descartan que el mandatario catamarqueño se encuentre en una posición más restringida políticamente en el próximo año, ya que Jalil ha decidido no buscar la reelección, lo que podría llevar a un cambio hacia el sector alineado con Cristina Fernández de Kirchner, con la candidatura del intendente capitalino Gustavo Saadi para la gobernación y Lucía Corpacci como posible referencia para una banca en el Senado.
Jalil, reconocido por su cercanía a la Casa Rosada, ha mantenido una independencia en sus decisiones y no ha aportado votos al proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Su aporte es clave para el oficialismo respecto a la construcción de votos en el Congreso.
Suárez, alineado políticamente con el senador Gerardo Zamora, quien sigue a la conducción nacional del PJ, también fue parte de la cumbre de unidad peronista llevada a cabo en Buenos Aires, un detalle que no pasó desapercibido por el Gobierno.
El viaje a Catamarca se suma a un frente de diálogo con los gobernadores del norte argentino, donde las circunstancias son diferentes: no se trata de una obra resuelta, sino de una promesa que aún no se ha cumplido. La semana pasada, nueve de los diez mandatarios del Norte Grande se reunieron para exigir que se respete el régimen de subsidios para las “zonas cálidas”, compromiso asumido a cambio del apoyo legislativo a la reforma de Zonas Frías.
Este apoyo fue fundamental para que el oficialismo lograra avanzar en la media sanción en Diputados, gracias a la colaboración de San Juan, Tucumán, Salta, Corrientes, Misiones y Neuquén. Sin embargo, la iniciativa se encuentra estancada en el Senado, un freno que se expone aún más después de la derrota sufrida por el Gobierno con la Ley de Tierras.
De llevarse a cabo, la reunión con los gobernadores del norte está prevista para el próximo martes 18 de agosto, donde participarán Santilli, Caputo y la secretaria de Energía, María Tettamanti. Los mandatarios esperan la implementación de una norma que contemple las altas temperaturas durante gran parte del año y su dependencia casi total de la electricidad por falta de infraestructura de gas. Fuentes gubernamentales indicaron que, si se concreta, será a través de resolución y no por ley.
La disposición política del oficialismo respecto a Zonas Cálidas es el punto clave para destrabar el tema de Zonas Frías, y viceversa por parte de los gobernadores aliados. En conjunto, el gesto en Catamarca y la negociación pendiente con el Norte Grande evidencian una misma estrategia de distintas velocidades: en un caso, una promesa cumplida que actúa como muestra de apoyo; en el otro, una deuda que afecta directamente el clima con los gobernadores del norte, fundamental para el respaldo legislativo y territorial que el Gobierno tanto necesita.






