La decisión provocó la furia de River, que ya había perdido a Lucas Martínez Quarta por una expulsión en los primeros minutos. La protesta contra la roja a Montiel también estuvo marcada por una jugada ocurrida poco antes: el banco riverplatense le reclamó con enojo a Ramírez que amonestara por segunda vez a Leandro Paredes, tras una fuerte infracción sobre Tomás Galván. El juez dejó seguir.
En medio de la tensión, Montiel permaneció varios minutos en el campo y discutió cara a cara con Ramírez y los demás integrantes del equipo arbitral. El defensor sostenía que la falta no justificaba la expulsión. Cuando finalmente emprendió el camino hacia los vestuarios, expresó su enojo con un gesto dirigido a los hinchas de Boca.
Mientras desde las tribunas le arrojaban distintos proyectiles, “Cachete” esbozó una sonrisa irónica, levantó la mano derecha y giró el dedo índice en círculos. El gesto aludió a las vueltas olímpicas de River en las finales que le ganó a Boca en 2018: la Supercopa Argentina disputada en Mendoza y la histórica Copa Libertadores en Madrid. El episodio sumó una nueva imagen para el recuerdo de un Superclásico cargado de tensión.






