La organización del evento estuvo a cargo del Club de Automóviles Clásicos (CAC). En conmemoración del 40º aniversario del Museo Juan Manuel Fangio, que se celebrará el próximo 20 de noviembre, se expusieron tres vehículos que pertenecieron al legendario piloto. Estos incluyeron un Ford ’36, con el cual Fangio debutó oficialmente en 1938, un Simca-Gordini T11 de 1948 y un Mercedes-Benz Flecha de Plata que le permitió alcanzar dos de sus cinco títulos de Fórmula 1 en 1954 y 1955. Junto a estos autos, se exhibieron cascos originales de Fangio, Lewis Hamilton, Michael Schumacher y Emerson Fittipaldi.
El stand del Automóvil Club Argentino (ACA) presentó el BWA-Fiat que llevó a Carlos Alberto Reutemann a ser campeón de la Fórmula 2 Nacional en 1969. Este monoplaza, perteneciente al ACA, fue el inicio de su travesía hacia la Fórmula 2 Europea, donde debutó internacionalmente. En esa categoría, Reutemann logró el subcampeonato en 1971, un año antes de aterrizar en la Fórmula 1.
Además, estuvo presente una vez más la historia de los Torinos que representaron a Argentina en las 84 Horas de Nürburgring de 1969. Aquella competencia fue un momento glorioso para esos automóviles nacionales, que compitieron frente a marcas europeas, japonesas y estadounidenses. El Torino número 3 fue el que más vueltas completó (334), pero una penalización le costó un lugar en el podio final, ya que finalizó cuarto, mientras que el ganador, un Lancia Fulvia, hizo 322 vueltas.
Se realizó un homenaje por el centenario de la primera edición de las 500 Millas Argentinas, carrera que tuvo lugar entre 1926 y 1975 en el desafiante óvalo de Rafaela, considerada la más importante del país. Se exhibió el Talbot-Lago triunfador pilotado por Fangio en 1950 y otros automóviles que consagraron a pilotos como José Froilán González, Raúl “Polenta” Riganti, y muchos más, cuyos nombres fueron parte de la rica historia de esta competencia.
Un hallazgo notable fue la Ferrari con motor Corvette que ganó con Froilán González, un monoplaza regalado por Enzo Ferrari. Este vehículo, que había sido pilotado por otros competidores y eventualmente desapareció, fue recuperado en su totalidad por un aficionado tras 38 años de olvido.
En una carpa dedicada al homenaje, se exhibieron varios monopostos históricos, entre los que se encontraban los de la Fórmula 1 Mecánica Argentina (F1MA). En el evento, se brindó reconocimiento a pilotos históricos, como Miguel Ángel Guerra, quien comentó sobre la experiencia de competir en esos autos de gran potencia. Entre los asistentes, también estuvo Ángel Rubén Monguzzi, quien a sus 87 años compartió su pasión por esos vehículos.
El tributo se extendió al stand de Crespi Competición, que recordó el legado de Tulio Crespi. Uno de sus hijos, Luciano, presentó un innovador karting con efecto suelo, diseñado con la colaboración del ingeniero Enrique Scalabroni, ex responsable de diseño del equipo Ferrari de Fórmula 1.
Entre los automóviles más distinguidos, el premio principal, el Best of Show, fue para un Rolls Royce Silver Ghost de 1910, cuya historia se entrelaza con el trágico hundimiento del Titanic, ya que su dueña fue incapaz de viajar debido a su avanzado estado de embarazo.
En la muestra también destacaron el primer Jeep fabricado por IKA hace siete décadas y réplicas de vehículos del Mundial de Rally, el DTM alemán y un Jaguar de las 24 Horas de Le Mans.
A pesar de las inclemencias climáticas, que incluyeron frío y lluvia, una multitud asistió al evento durante cuatro días. La pasión por el automovilismo y su historia logró atraer a visitantes de todas las edades, convirtiendo el evento en un verdadero túnel del tiempo que emocionó a todos los presentes.






