“Se observa una caída sistemática desde principios del año pasado hasta la fecha, y en comparación con 2023, el poder de compra de este amplio grupo de personas se ha reducido en un 16-17%”, manifestó.
Rapetti sustentó sus estimaciones en datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), que contienen información sobre 6 millones de trabajadores del sector privado, 3 millones de empleados públicos y aproximadamente 5 millones de jubilados y pensionados.
El director de Equilibra destacó que “la gravedad de esta caída no solo radica en su magnitud, sino que fue notable desde el inicio del gobierno de Milei”.
“Posteriormente, hubo una leve recuperación que comenzó a vislumbrarse en 2024, pero se estancó a principios de 2025, para luego experimentar un nuevo descenso desde mediados de ese año”, agregó.
Rapetti hizo hincapié en que el “ingreso disponible”, es decir, lo que queda de un salario después de cubrir gastos fijos, sigue disminuyendo de manera preocupante. Si bien reconoció que “el desempleo no ha aumentado significativamente”, aclaró que “se ha registrado una drástica caída en el empleo privado formal, con una pérdida de aproximadamente 240.000 puestos de trabajo”.
Señaló que esta disminución ha sido compensada por un aumento en el empleo independiente, ya sea bajo el régimen de monotributo o sin aportes formales, lo que representa la mayor parte del crecimiento en el empleo. Esta modalidad se incrementó en unas 500.000 personas, abarcando principalmente a trabajadores informales que realizan tareas ocasionales.
Rapetti también advirtió sobre la necesidad de ser cautelosos al analizar los datos oficiales de salarios, ya que incluyen incrementos en los ingresos de los trabajadores informales que podrían no reflejar la realidad económica. Además, explicó que las encuestas del INDEC, que recogen información directa sobre ingresos, podrían estar sobreestimadas debido a la disminución de la inflación.






