En contraste, el Frente Sindical de Universidades Nacionales, que convocó a esta protesta, afirmó que no se dictarán clases, ni presenciales ni virtuales, exigiendo, entre otros puntos, la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario y la mejora en los salarios del sector.
Considerando los paros previos y la relación entre los universitarios y el Gobierno Nacional, Yacobitti adoptó una postura ambigua: expresó su desacuerdo con las medidas de fuerza prolongadas o indefinidas, al tiempo que culpó a la gestión de Javier Milei por la crisis en los sueldos y el desfinanciamiento de las universidades.
El vicerrector enfatizó la necesidad de mantener las actividades académicas, afirmando que los paros perjudican el funcionamiento de las instituciones y “no son el camino” adecuado para solicitar mejoras salariales, dejando a criterio de cada cátedra el cumplimiento de la medida de protesta.
Los sindicatos y federaciones universitarias lo criticaron, acusándolo de “atacar el derecho a huelga” y de no abordar los problemas de los bajos salarios y los cargos ad honorem.
No obstante, Yacobitti ha manifestado en reiteradas ocasiones su apoyo a la aplicación “de forma inmediata” de la Ley de Financiamiento Universitario, además de señalar la relevancia de los fallos judiciales en relación con los presupuestos. También afirmó que las políticas de ajuste del Gobierno Nacional “persiguen el desfinanciamiento del sistema y el desprestigio de la educación pública”.
Las federaciones universitarias argumentaron que la medida de cese de actividades responde a “la falta de respuesta” del Poder Ejecutivo y al “sostenido ahogo presupuestario”. A su vez, los sindicatos de la UBA anunciaron un nuevo paro nacional que se llevará a cabo la semana siguiente, comenzando el lunes 18 y concluyendo el sábado 22.
Desde el Ministerio de Capital Humano, dirigido por Sandra Pettovello, calificaron esta acción de “política e ilegítima”, y sostuvieron que “las transferencias están al día”, según los acuerdos previos, además de recordar que se convocó a una reunión paritaria para el 1° de septiembre.






