La fiscal de Juicio Nº 1, Virginia Palacios, presentó el acuerdo ante un tribunal compuesto por Ariel Parrillis, Julio Fernando De Viana y Adriana Lucero Alfonso. El imputado enfrenta cargos por abuso sexual con acceso carnal en grado doblemente agravado contra su hija no biológica.
Según la fiscal, el acusado convivió con una mujer durante 11 años, y durante 9 de esos años llevó a cabo los abusos contra la hija de su pareja. “Los ultrajes comenzaron cuando la víctima tenía 4 años”, indicó Palacios. Los abusos se perpetraron en el hogar familiar, donde el acusador aprovechó la confianza y la convivencia diaria para realizar los ataques.
La acusación sostiene que el imputado utilizó amenazas graves de manera sistemática para obligar a la niña al silencio. “Compraba el silencio de la niña con amenazas de que iba a matar a su mamá si contaba algo”, precisó la fiscal. El temor infundido por el agresor fue un factor clave en la duración del abuso.
El acusado, cuya identidad no ha sido revelada, confesó los hechos y aceptó la pena propuesta por la Fiscalía. Durante la audiencia, el Defensor Oficial de Niñez, Adolescencia e Incapaces N° 2, Nahuel Lede, junto a la defensora adjunta Belén Suárez, confirmó que tanto la víctima como su madre estaban de acuerdo con el acuerdo del juicio abreviado. Este procedimiento evita que la víctima enfrente la exposición de un juicio oral, junto con declaraciones testimoniales y evaluaciones médicas y psicológicas.
Además de la pena solicitada, el acuerdo contempla la privación de la responsabilidad parental para el acusado. Esta medida tiene como fin proteger a la niña, garantizando que el agresor no pueda ejercer ninguna influencia legal sobre ella en el futuro.
Antes de concluir la audiencia, la fiscal solicitó la extensión de la prisión preventiva que cumple el imputado hasta que se dé una resolución definitiva. Los jueces accedieron al pedido y ahora el tribunal dispone de un plazo de 10 días hábiles para emitir un fallo definitivo sobre el caso.
Un caso similar tuvo lugar en Santa Fe, donde un hombre de 23 años conocido como E.A.C. fue condenado a seis años y ocho meses de cárcel por abuso sexual con acceso carnal contra una niña de su entorno familiar. La sentencia se dictó tras un juicio oral en los tribunales de Vera.
La fiscal Paula Prieto, del Ministerio Público de la Acusación, demostró que los abusos ocurrieron en múltiples ocasiones mientras la víctima asistía a la escuela primaria, en el hogar donde el agresor vivía con su madre. La menor frecuentaba esa casa para ser cuidada y, según la acusación, el imputado aprovechaba la oportunidad cuando quedaban solos.
La denuncia fue realizada en agosto de 2024, tras el relato de la víctima en la escuela. Una profesional del equipo socioeducativo realizó la denuncia formal, lo que dio inicio a la investigación penal. Entre las pruebas relevantes, la entrevista en cámara Gesell fue clave para establecer la responsabilidad penal del acusado.
La jueza Martín Gauna Chapero emitió la sentencia tras considerar que se había comprobado la acusación, mientras la fiscal Prieto indicó que aguardarán los fundamentos del fallo para definir los próximos pasos a seguir. Las autoridades judiciales y educativas resaltaron la importancia de la intervención escolar en la protección de la víctima.






