El Gobierno, tras concluir el caso de Manuel Adorni, acelera su agenda en el Congreso y ha designado al nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli, para conseguir los votos necesarios en el Senado que permitan convertir en ley la reforma de Zonas Frías. Esta propuesta se incluyó como prioritaria en la reunión que el presidente Javier Milei y su hermana Karina Milei sostuvieron recientemente con los legisladores de La Libertad Avanza (LLA). Al mismo tiempo, las relaciones se tornan tensas entre Patricia Bullrich, jefa del oficialismo, y Victoria Villarruel, quien ha impuesto ciertas dificultades para abrir el recinto. Villarruel obligó al oficialismo a postergar una sesión que tenía como objetivo aprobar varios temas, debido a que no se logró el quórum necesario para desactivar el intento de interpelar a Adorni. Según trascendió, Bullrich había solicitado a principios de semana que la vicepresidenta convocara a una reunión de Labor Parlamentaria, pero Villarruel no atendió la solicitud. Bullrich logró convencer a sus aliados para pedir una sesión especial o autoconvocar a la manera del bloque peronista. La respuesta de Villarruel fue convocar a la reunión de Labor Parlamentaria para el 8 de julio al mediodía, lo que dejó al oficialismo sin margen para sesionar, dado que el debate podría extenderse hasta las primeras horas del feriado del 9 de julio. Algunos senadores de Tucumán expresaron su preocupación, ya que podrían no llegar a tiempo para las celebraciones por el Día de la Independencia, que comenzarán con la vigilia en la noche del 8. Además, se anticipa la presencia del presidente Javier Milei, lo que atraerá a otros senadores libertarios. Debido a esto, el oficialismo, junto a los aliados del PRO, la UCR y Provincias Unidas, se vio obligado a reprogramar la sesión para el 16 de julio. No obstante, existe incertidumbre, dado que varios senadores planean comenzar sus vacaciones coincidiendo con el receso en sus provincias. Es evidente que el oficialismo necesita sesionar antes de que termine julio, no solo para aprobar la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, un proyecto con múltiples revisiones que aún no convence a todos los aliados, sino que también se vuelve urgente abordar los pliegos judiciales que han recibido despacho de la comisión de Acuerdos. En particular, se busca la aprobación de un pliego que extiende por cinco años el mandato del juez laboral Víctor Pesino, clave para habilitar artículos de la reforma laboral que se encontraban caídos. Este pliego necesita ser aprobado antes del 27 de julio, día en que el juez cumplirá 75 años, limite de edad para ejercer la magistratura. En este contexto, Santilli mantuvo una reunión el miércoles con parte del grupo de los 44, la alianza que La Libertad Avanza sostiene con sectores aliados, buscando desbloquear la agenda política del Gobierno. La reunión tuvo lugar en el despacho del bloque radical liderado por Eduardo Vischi, y tras su finalización, los participantes dejaron más interrogantes que certezas. “Fue una reunión de trabajo y de gestión centrada en el tema energético, fue muy aclaratoria”, señaló el jefe de Gabinete, acompañado por María Tettamanti, secretaria de Energía. Santilli puntualizó que no solo se abordó el proyecto de Zonas Frías, con media sanción de Diputados, sino también las deudas que las distribuidoras de energía provinciales mantienen con Cammesa, el mayorista del sector. A pesar de la falta de definiciones, el jefe de Gabinete se mostró optimista respecto a que lograrán los votos para aprobar la versión de Diputados sin modificaciones.






