La iniciativa obtuvo 83 votos a favor, diez en contra y 27 abstenciones en la Cámara de Diputados. En el Senado, recibió 37 votos positivos, diez negativos y seis abstenciones.
El proyecto contempla inversiones en infraestructura y el fortalecimiento de la seguridad ciudadana, la salud, la educación y otros servicios y obligaciones esenciales del Estado. Antes de llegar al pleno, había sido aprobado por la Comisión Bicameral de Presupuesto y de la Cuenta General de la República.
Al presentar la propuesta, el presidente de esa comisión, el fujimorista José Arista, afirmó que se habían considerado la urgencia de los problemas, las fuentes de financiamiento disponibles y el marco legal necesario para ejecutar las autorizaciones de gasto.
Arista sostuvo que la magnitud del impacto del fenómeno del Súper Niño era una razón central para aprobar el proyecto con urgencia. También advirtió que este “podría ser más severo” que el episodio de 1983, que, según señaló, provocó pérdidas equivalentes al 11 % del producto bruto interno peruano de ese entonces.
Al presentar el pedido, el 5 de octubre, el ministro de Economía y Finanzas de Perú, Elmer Cuba, indicó que el gobierno de Fujimori afrontaba gastos que no estaban incluidos en el presupuesto estatal aprobado para este año, además de otras necesidades relacionadas con la respuesta al Súper Niño.






