Vélez puso a Boca contra las cuerdas, casi logrando el nocaut en los minutos finales del encuentro. Durante 75 minutos, el conjunto de Arruabarrena dominó el partido pero careció de efectividad en las claras oportunidades que generó. En el tiempo de descuento, tras un contraataque liderado por Pellegrini, Montero cometió un penal al derribar a Simón Escobar.
“Tuvimos bastantes situaciones para convertir, ellos tuvieron el penal. Pero quemamos la última bala”, comentó el arquero sobre la falta cometida. Sebastián Zunino, el árbitro, no dudó en sancionar la falta y amonestó al guardameta de Boca.
A pesar de que Dilan Godoy ejecutó el penal, el balón impactó en el poste, lo que permitió que Boca se mantuviera en juego. Cuando Montero se arrojó hacia su izquierda, el palo devolvió el esférico. “Tenía toda la ventaja el jugador de ellos, son decisiones que uno toma. Era quemar el último cartucho. Son errores que no pueden estar cometiéndose y, afortunadamente, salimos victoriosos”, agregó el arquero.
Luego, se inició la tanda de penales en la que Montero se consolidó como figura. Detuvo el primer remate de Elías Gómez, brindando tranquilidad a sus compañeros.Finalmente, su atajada al penal de Thiago Silvero selló el pase de Boca a los cuartos de final.
Sin embargo, surgió una controversia con respecto al segundo penal atajado por Montero, el que propició la victoria del equipo. En el momento del remate de Silvero, el talón del colombiano parecía estar sobre la línea, aunque desde otro ángulo parecía estar ligeramente por delante de la línea de gol. El VAR, dirigido por José Carreras, no intervino para notificar al árbitro Zunino.






