A días de que la interna oficialista tocara un nuevo pico, en el Frente de Todos hay quienes empieza a hablar de una tregua. A eso se suma que en los últimos días hubo intercambios vía Telegram entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner, que llevaban largas semanas sin hacerlo. De ambos lados son cautelosos y evitan dar más datos sobre cuándo lo hicieron y sobre qué hablaron. El equilibrio es frágil y en ambas orillas son conscientes de que sin unidad no hay posibilidad electoral alguna.
Más allá de esos diálogos hay cierta expectativa después de lo que pasó en las últimas semanas. “Se están bajando decibeles, se van a ver gestos”, deslizan en el kirchnerismo. Otras fuentes se animan a postular que esos “gestos importantes” se conocerán “en las próximas horas”, aunque evitan precisiones. “Empieza un camino de concordancia”, juran, aunque el historial entre ambas terminales del Frente de Todos abona el escepticismo. De hecho, detrás de las primeras frases cargadas de buenas intenciones, afloran rápidamente viejos y renovados rencores.






