Históricamente, las PASO han operado como una especie de primera vuelta electoral, influyendo en el resultado de las elecciones generales. Actúan como elecciones anticipadas que impactan en la conducta del electorado, más allá de su objetivo de seleccionar candidatos. Un claro ejemplo es la PASO del 13 de agosto de 2023, donde Milei obtuvo el 30% de los votos, mientras que Sergio Massa se ubicó en tercer lugar, por detrás de Juntos por el Cambio, sumando juntos un 27,2%.
Sin embargo, en las elecciones generales de octubre, Milei mantuvo su 30% y el peronismo, encabezado por Massa, ascendió al 36,57%. Este resultado permitió al oficialismo revertir una situación adversa que había sido reflejada en las encuestas de agosto, aunque no les alcanzó para triunfar en el balotaje. Milei logró capturar los votos de Juntos por el Cambio y ganó la presidencia.
En 2022, aunque no fueron PASO, las elecciones anticipadas del 7 de septiembre en la provincia de Buenos Aires también beneficieron a La Libertad Avanza. En este caso, el peronismo, liderado por Axel Kicillof, se impuso en los comicios municipales y legislativos bonaerenses por un margen considerable, lo que fue aprovechado por la Casa Rosada para promover la campaña






