La denuncia, de cuatro páginas y respaldada por pruebas documentales, fue presentada ante la Cámara Federal de la ciudad, que tiene la responsabilidad de evaluar las denuncias y determinar el inicio de las investigaciones pertinentes.
En su declaración, Servini indicó que los días 11 y 12 de mayo recibió un total de 19 llamadas a su celular, todas procedentes de Villena. La magistrada relató que estos intentos de comunicación fueron acompañados por mensajes de texto que contenían un tono intimidatorio, como: “Atendeme, a mí me tenés que atender”.
Aunque Servini no contestó las llamadas, dejó constancia de cada uno de los intentos ante la justicia federal. Asimismo, expresó que el 13 de mayo, alrededor de las 7 de la mañana, alguien tocó “en forma incesante e insistente el portero eléctrico” de su residencia, lo que consideró “un nuevo agravio” a su seguridad personal.
“Me he sentido atemorizada y acosada, no solo por los mensajes sino además por los incesantes llamados”, afirmó Servini en su denuncia, que incluye copias certificadas por escribano público de los mensajes y otras pruebas documentales.
Dentro del escrito, Servini detalló que Villena se mostró molesto en los mensajes por comentarios que, según él, ella habría hecho en su contra. La jueza señaló que ignora los motivos detrás de “tal afrenta”, pero consideró que era su responsabilidad informar sobre la situación a la Cámara Federal.
La causa ha sido asignada al juez Ariel Lijo, quien solicitó la verificación de cualquier relación con otra investigación en la que Villena también esté relacionado, la cual es dirigida por el juez Marcelo Martínez De Giorgi.
Entre las acciones requeridas, Servini solicitó una “amplia certificación” de los casos en trámite en el Juzgado Federal N°8 de la Capital Federal, para determinar si existe alguna conexión. Además, pidió que se sumen todas las pruebas documentales certificadas por escribano público.






