En otro capítulo de la disputa diplomática por la soberanía de las islas Malvinas, el gobierno argentino protestó esta semana ante las autoridades británicas en el país por el envío de fuerzas de seguridad kosovares para incorporarlas al ejército de ese país en las islas, en manos de Gran Bretaña desde la guerra de 1982.
“La Cancillería argentina convocó en la tarde del martes 6 de diciembre, a la embajadora del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte en Buenos Aires, Kirsty Hayes, a fin de transmitirle el contundente rechazo del Gobierno argentino a la intención del Reino Unido de introducir nuevos actores militares en las Islas Malvinas, parte integrante del territorio argentino ilegítimamente ocupado por dicho país”, reza el comunicado emitido por la Cancillería esta mañana.
En el texto, la diplomacia argentina informó que el Secretario de Malvinas, Guillermo Carmona, y el Subsecretario de Política Exterior, Claudo Rozencwaig, fueron quienes entregaron una nota formal de protesta a la embajadora Hayes “y manifestaron que la iniciativa militar llevada adelante por el Reino Unido constituye una injustificada demostración de fuerza y un deliberado apartamiento de los llamamientos de numerosas resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas y de otros foros internacionales que instan tanto a la Argentina como al Reino Unido a reanudar las negociaciones, a fin de encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía que involucra a ambos países en la Cuestión de las Islas Malvinas”, sostuvieron.
La Cancillería que encabeza Santiago Cafiero reaccionó de ese modo a informaciones periodísticas en las que la denominada asamblea de Kosovo habría decidido enviar a las Malvinas hasta siete miembros de las “Fuerzas de Seguridad” (KBS) de Kosovo “en una operación de apoyo a la paz de conformidad con un acuerdo suscripto con el Reino Unido sobre la incorporación de personal de las KBS en el ejército de infantería británico en Malvinas”.






