El análisis de su actividad en esta red social permite observar cómo se organiza su comunicación. Por cada publicación original, Milei compartió casi 14 mensajes de otros usuarios, lo que arroja un total de 1.807 intervenciones, de las cuales un 93,3% fueron republicaciones y un 6,7% mensajes propios.
Los 121 tuits originales fueron contabilizados directamente desde la cuenta @JMilei, mientras que las republicaciones fueron registradas por un medio especializado en monitorear la actividad pública del Presidente en X.
La fecha de mayor actividad fue el lunes 5 de octubre, cuando publicó 24 tuits propios y compartió 210 mensajes adicionales, sumando un total de 234 intervenciones en un solo día. Cabe mencionar que este conteo no incluye los “me gusta”, ya que la plataforma dejó de mostrarlos públicamente. A lo largo de este período, el promedio de publicaciones originales fue de 9,3 por día, aunque esta cifra varió considerablemente, con los sábados 3 y 10 registrando solo cuatro o cinco mensajes propios, convirtiéndose en los días con menos interacción.
La confrontación con periodistas y medios de comunicación ocupó nuevamente un destacado lugar en su actividad presidencial. En los primeros días de octubre, Milei arremetió con insultos y descalificaciones a profesionales de diferentes medios, conducta que generó el rechazo de las principales entidades representativas del sector, como FOPEA y ADEPA.
De acuerdo a los informes anuales de FOPEA, Milei ha sido responsable de 56 agresiones a periodistas en 2024 y 119 en 2025, acumulando un total de 175 episodios en estos dos años. El 5 de octubre, FOPEA denunció que el Presidente había ejecutado 12 ataques a la libertad de expresión en un lapso de cinco días. Al día siguiente, ADEPA condenó una nueva serie de insultos dirigidos a periodistas y directivos de medios, alertando sobre el deterioro del debate público.
Entre los destinatarios de sus ataques se encuentran figuras como Fernán Saguier, director de La Nación; los columnistas Jorge Liotti, Joaquín Morales Solá y Carlos Pagni; además de periodistas como María Eugenia Duffard, Luis Novaresio y María O’Donnell, entre otros.
El 1° de octubre, Milei recurrió nuevamente a la expresión “sicarios con micrófonos” para referirse a la prensa, apuntando directamente contra Saguier, a quien describió como el “jefe de la banda de los sicarios de la pluma”. En su serie de ataques del domingo 4, compartió una publicación crítica hacia una columna de Liotti, aunque también lanzó insultos hacia Morales Solá, Pagni y Saguier.
La confrontación se intensificó el lunes 5, cuando, en su jornada más activa, atacó a Novaresio, llegando a llamarlo “Mierdanecio”, “estúpido” y “mierda humana”, entre otras descalificaciones. Esta actitud provocativa continuó a lo largo de la semana, y el jueves 8, Milei descalificó a María O’Donnell como “zurda recalcitrante” y la vinculó incluso con el nazismo en el marco de una discusión sobre categorías ideológicas.
Los ataques no se limitaron a los mensajes originales del Presidente. También realizó republicaciones de comentarios de otros usuarios que cuestionaban a diversos periodistas y medios, lo cual le permitió amplificar sus críticas entre sus seguidores sin tener que expresarlas de manera directa.
En el ámbito internacional, los resultados de las elecciones presidenciales en Brasil también fueron objeto de su atención. El 4 de octubre, Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, se posicionó primero en la primera vuelta electoral, superando a Lula da Silva. Este resultado llevó a ambos candidatos a un balotaje programado para el 25 de octubre.
Milei aplaudió el desempeño de su aliado político y aprovechó la oportunidad para resaltar su impacto a nivel internacional. En este sentido, utilizó en múltiples ocasiones la expresión “FENÓMENO BARRIAL”, que hizo eco en 19 de sus tuits en los primeros trece días del mes, lo que representa el 15,7% de sus mensajes propios y aproximadamente uno de cada seis. Usó esta frase tanto para festejar el avance electoral de Bolsonaro como para resaltar su propia proyección internacional.
En uno de los tuits del 5 de octubre, Milei respondió a un mensaje de su colega brasileño combinando la celebración política con ataques a periodistas: “FENÓMENO BARRIAL. Esto no gustará a los PERIOMIERDAS. CIAO!”.
La repetición de esta expresión se volvió característica en sus publicaciones durante los primeros días del mes y demuestra cómo los acontecimientos internacionales también nutrían su confrontación con la prensa argentina.
A pesar de que los ataques a los periodistas y las celebraciones por los logros políticos concentraron gran parte de sus apariciones más visibles, Milei también empleó X para comunicar anuncios económicos y respaldar decisiones de su administración. Entre los temas que abordó se incluyen la reducción del gasto público, políticas fiscales, privatizaciones, apertura comercial y proyectos relacionados con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Un anuncio que decidió destacar fue la aprobación del proyecto petrolero Los Toldos II Este, impulsado por Tecpetrol, del Grupo Techint. Esta iniciativa contempla una inversión de más de US$ 6.400 millones en la formación de Vaca Muerta y, según las proyecciones oficiales, generaría 3.100 empleos directos y 4.800 indirectos.
Milei republicó la noticia emitida por el Ministerio de Economía, además de otros mensajes que mostraban apoyo hacia las privatizaciones, la política de cielos abiertos y las medidas económicas óptimas de su Gobierno. El 8 de octubre cuestionó también a quienes, según su opinión, demandan una menor presión tributaria mientras reclaman un incremento en el gasto público.
En este contexto, una proporción significativa de la comunicación presidencial se aprovechó de publicaciones realizadas por sus funcionarios, organismos oficiales y usuarios que defendían su programa económico libertario. Así, la cuenta de Milei se constituyó tanto como un canal de difusión de los anuncios del Gobierno, como una herramienta para justificar los argumentos de quienes respaldan su gestión.
Entre las agresiones a la prensa, las celebraciones por los avances electorales de aliados internacionales y la defensa de su gestión, el Presidente mantuvo una actividad muy intensa en una red social que opera como un canal de comunicación política, un espacio de confrontación y un instrumento de amplificación de su discurso oficial.






