La declaración de la funcionaria confirma la alarmante situación que han denunciado durante al menos dos años los líderes de la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura, Servicio Penitenciario y la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Estos organismos han señalado el “grave deterioro psíquico” que padecen los agentes debido a la crisis económica.
Monteoliva afirmó que “en 2025 hubo un 30 por ciento más (de suicidios) que en 2024”, vinculando esta tragedia a problemas relacionados con la “salud mental” y la situación económica. Sin embargo, a pesar de la gravedad de los datos, la ministra hizo un intento de minimizar el problema: “Hay más suicidios en las fuerzas, sí. Pero también se incrementaron los suicidios en el país, y las fuerzas federales no escapan a esa realidad”, justificó ante los cuestionamientos recibidos.
Durante una charla en radio, Monteoliva reconoció que el aumento de suicidios de policías, gendarmes y prefectos en un año se debe a múltiples factores. Según el “análisis detallado” realizado por su ministerio, el principal desafío reside en “el tema de la salud mental”. Esto se enmarca en un conjunto de políticas de bienestar que se están implementando: “Hacemos un acompañamiento” y “venimos trabajando con distintas medidas”, indicó.
En este contexto, mencionó que una de las iniciativas consiste en brindar información sobre ayudas financieras, lo que sugiere las repercusiones negativas del modelo económico del gobierno actual. Monteoliva admitió que existen niveles de endeudamiento, tanto formales como informales, dentro de la fuerza: “Muchas veces son vidas que hay que ayudar a ordenar”, enfatizó.
A pesar de su intento de restarle importancia a la situación, la funcionaria proporcionó cifras sobre la problemática en general: “La tasa de suicidio en Argentina es de 22,7 por cada 100 mil habitantes”, lo que ha aumentado considerablemente: “Hace diez años, en 2016, se registraban 2300 suicidios, y ahora son 5300”.
Las declaraciones de Monteoliva sobre los problemas de salud mental y económica en su ámbito confirman preocupaciones expresadas por miembros de las fuerzas que anteriormente habían revelado problemas como el abandono de investigaciones y un incremento en el uso de recursos externos para generar ingresos adicionales. Asimismo, se han observado aumentos en casos de consumo problemático de alcohol, abusos y acosos dentro de las fuerzas. Tanto Patricia Bullrich como Monteoliva habían sido notificadas sobre estas situaciones, que en ocasiones se manifestaron en rebeliones en comisarías, acuartelamientos y protestas de policías en edificios gubernamentales.






