A pesar de los incidentes ocurridos durante la final de la Copa Libertadores en 2023, donde los hinchas de Boca sufrieron un ataque en Copacabana, el banderazo se llevó a cabo con normalidad. Por otro lado, los seguidores del Vasco da Gama también quisieron aportar su grano de arena en la previa, utilizando fuegos artificiales y bombas de estruendo para perturbar el descanso del plantel de Boca, lo que ocurrió desde las 2 de la mañana hasta las 5 en las cercanías del hotel donde se alojan. A pesar del ruido, se informó que jugadores y cuerpo técnico lograron descansar sin problemas. Los torcedores brasileños también se preparan para imponer su presencia en el Maracaná, con miles de banderas y globos de colores blanco y negro, además de un mosaico impresionante que se espera para el partido.
En lo que respecta a la parte deportiva, el plantel realizó ejercicios de reactivación esta mañana. Entre los 33 jugadores que viajaron se encuentra Leandro Paredes, quien está en observación tras su reciente recuperación de un desgarro en el isquiotibial derecho. Su presencia en el encuentro es incierta, ya que pasaron 11 días desde su lesión, la cual no fue oficialmente confirmada por el cuerpo médico del club. Arruabarrena había señalado preliminarmente que el jugador era duda para este partido. Hasta el momento, se espera que, al menos, ocupe un lugar en el banco de suplentes y podría tener opciones de iniciar el partido. La decisión final sobre su inclusión en el once titular se tomará minutos antes del comienzo del encuentro, dependiendo de cómo se sienta el jugador.






