Esta decisión ha provocado una caída en el valor de los bonos argentinos y un incremento en el riesgo país, que alcanzó los 515 puntos básicos, lo que se traduce en un mayor costo de financiamiento para el país.
Este dato ha sido seguido con especial atención por funcionarios provinciales y directores financieros de empresas que están a punto de colocar deuda en el exterior. Entre ellas se encuentra San Juan, que planea medir el interés de los inversores en Wall Street a finales de septiembre.
Tomás Ambrosetti, cofundador de Guardian Capital, manifestó: “La suba de 25 puntos básicos de la Fed, que llevó la tasa de referencia a 3,75%-4%, encarece el financiamiento internacional porque eleva el piso de tasas sobre el que se construyen las emisiones en dólares”.
Por su parte, Ramiro Tosi, economista de Suramericana Visión, apuntó que el endurecimiento monetario de la FED “eleva el umbral para las colocaciones de deuda corporativa y provincial, dificultando el acceso al mercado internacional para el soberano. Sin embargo, el impacto para aquellas empresas y provincias que ya accedían es más limitado, dado que anteriormente ya venían colocando deuda por debajo del riesgo país”.
San Juan se prepara para una emisión internacional de deuda que podría alcanzar los 600 millones de dólares, destinada a financiar proyectos de infraestructura. Aunque la tasa aún no ha sido definida, se estima que rondaría el 9%. A pesar de que el movimiento de la FED ha encarecido la operación, la provincia no ha suspendido la colocación, y podría optar por esperar un momento más propicio, reducir el monto a emitir o aceptar un costo de financiamiento más elevado.
Tosi agregó: “Aquellas que ya estaban en proceso de salir al mercado lo harán, aunque el impacto en la tasa será menor al de la suba de la FED. El resto cuenta con una ventana de oportunidad que estimo se les cerrará en el primer trimestre de 2027, tanto debido al inicio del calendario electoral y la volatilidad que este conlleva, como por las expectativas de otros dos aumentos de tasas de la FED antes de marzo”.
Respecto al perfil de inversores que podría atraer, se destaca que la emisión tendrá demanda. “Es atractiva para inversores en busca de riesgo argentino con menor volatilidad de precios que los títulos soberanos, además de ofrecer a las empresas sin acceso al mercado de cambios un medio para dolarizarse. Esta demanda artificial se mantendrá mientras no se elimine el control de cambios para empresas”, explicó Martín D’Odorico, cofundador de Guardian Capital.
Las empresas también habían aprovechado momentos favorables para financiarse en los mercados internacionales. Por ejemplo, YPF acaba de cerrar la emisión más grande de una empresa argentina en once años, alcanzando los 1200 millones de dólares a nueve años, con un diferencial de apenas 300 puntos básicos sobre el Tesoro estadounidense, el menor histórico en el mercado internacional. Tecpetrol reabrió su Obligación Negociable con vencimiento en 2033 por 450 millones, superando lo que había buscado inicialmente.
Gustavo Gardey, cofundador de Bull Road Investments, destacó que el costo total que enfrenta un emisor emergente es la suma de la tasa de los bonos del Tesoro y el diferencial propio del país o la empresa. Así, si aumenta la primera, también lo hace el cupón final, aun cuando el riesgo país se mantenga estable o disminuya.
Además, tasas más altas en Estados Unidos compiten por el interés de los inversores globales, generando menos incentivos para buscar rendimiento en mercados emergentes, lo que puede ampliar los diferenciales en un momento crítico para Argentina. Otro factor a considerar es el efecto cambiario: un endurecimiento de la política monetaria por parte de la Fed tiende a fortalecer al dólar a nivel global, lo que históricamente afecta negativamente a las monedas emergentes y encarece el servicio de deuda en dólares para los emisores subnacionales.
Aunque la subida de las tasas por parte de la Fed no cierra la ventana de oportunidad para las empresas y provincias argentinas, sí incrementa sus costos. En medio de un panorama financiero global más desafiante, se espera que las provincias y empresas sean más prudentes y selectivas a la hora de realizar emisiones de deuda.






