Los primeros dos días de la semana presentarán un patrón térmico casi idéntico. El lunes se espera que la temperatura máxima alcance los 16°C y la mínima los 11°C, con nubosidad persistente desde la mañana hasta la noche. Las chances de lluvia son bajas en las primeras horas —0% por la mañana— y aumentan al 10% por la tarde, llegando al 40% después de la medianoche. Los vientos continuarán soplando desde el oeste.
El martes, se replicará el mismo esquema térmico: máxima de 16°C y mínima de 12°C, con condiciones de nubosidad a lo largo de toda la jornada y una probabilidad de precipitaciones que variará entre el 0% y el 10%. La dirección del viento se mantendrá sin cambios.
El miércoles ofrecerá un leve alivio, con una máxima que ascenderá a 17°C y una mínima que se sostendrá en 11°C. Aunque la nubosidad predominará durante la mañana y el mediodía, la tarde y la noche permitirán una mayor presencia de sol. Las probabilidades de lluvia son nulas en ese día, lo que lo convierte en el más despejado del inicio de la semana.
El jueves será la jornada con mayor incertidumbre en cuanto al clima. Con una máxima de 18°C —la más alta de la semana— y una mínima de 13°C, se espera un ascenso térmico. Sin embargo, las probabilidades de lluvia fluctuaran entre el 10% y el 40% según la hora del día. Los vientos cambiarán hacia el noroeste y el norte, lo que contribuirá al aumento de la temperatura. Esta combinación de mayor humedad y sistemas frontales activos es la responsable del posible escenario de precipitaciones intermitentes.
Al finalizar la semana, el frío volverá a hacer su aparición. El viernes se anticipa una máxima de 15°C y una mínima de 9°C, con nubosidad parcial y chances de lluvia muy bajas, entre el 0% y el 5%. El sábado 8 concluirá la semana con temperaturas similares —máxima de 15°C y mínima de 9°C— y una mayor presencia de sol, sin probabilidades significativas de lluvia, según los datos del SMN.
Según la información actualizada del SMN, la mayor parte del territorio argentino presenta condiciones climáticas estables y sin alertas vigentes. Sin embargo, se han emitido advertencias de nivel amarillo para tres áreas específicas: el extremo noreste del país (incluyendo Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe y partes de Chaco y Formosa), una amplia franja cordillerana y precordillerana en el oeste (desde San Juan hasta Neuquén), y el sur de la Patagonia, afectando gran parte de la provincia de Santa Cruz.
En la región mesopotámica, se esperan “tormentas de variada intensidad, algunas de ellas fuertes. Podrán ir acompañadas de ráfagas intensas, granizo, lluvias torrenciales en cortos períodos y actividad eléctrica intensa”. Los valores de acumulación de precipitación oscilarán entre los 30 y 50 mm.
Mientras tanto, para la zona cordillerana y el sur de Santa Cruz, se mantienen alertas naranjas y amarillas debido a nevadas significativas. Estos fenómenos comenzaron durante la madrugada de este lunes y se extenderán hasta la tarde.






