El dato más alarmante del noveno mes del año fue el incremento del riesgo país. El índice que elabora JP Morgan aumentó en 95 unidades, cerrando en 607 puntos. Este nivel se mantiene cerca de los máximos alcanzados en lo que va del año.
El riesgo país indica la diferencia entre el rendimiento de los bonos en dólares emitidos por Argentina y el de títulos similares de Estados Unidos, funcionando como una medida del costo que tendría el país si decidiera emitir deuda en el exterior.
Con el reciente aumento de las tasas de referencia por parte de la Reserva Federal, el cálculo del riesgo país se alteró al alza. Sin embargo, el incremento en el costo argentino fue más pronunciado que el de otras naciones en la región o mercados emergentes. Por ello, analistas apuntan a factores locales que inciden en este fenómeno. Entre ellos, se destacan:
El incremento del riesgo país coincidió con un desempeño deficiente de los bonos en dólares argentinos. Durante septiembre, los títulos Globales, que se transaccionan en mercados internacionales, experimentaron pérdidas que oscilaron entre el 1% y el 7%.
“La combinación de tasas internacionales más altas, junto con factores internos del mercado argentino, llevó a que los bonos soberanos alcanzaran precios no vistos desde el año anterior”, informaron desde el Comité de Inversiones de Criteria.
A pesar de una clara intervención oficial, el dólar se mostró estable durante septiembre, en contraste con la volatilidad de otras variables financieras. A lo largo del mes, el tipo de cambio mayorista ascendió un 0,56% hasta los $1517, mientras que el dólar minorista aumentó $10 (0,7%) en las pantallas del Banco Nación, alcanzando un cierre de $1540. “La estrategia oficial para moderar el ascenso del dólar se mantuvo constante durante todo el mes y logró evitar un incremento que podría haber causado inquietud en el mercado”, afirmó un operador de PR Corredores de cambio.
Sin embargo, esta estabilidad cambiaria llevó al Banco Central de la República Argentina (BCRA) a mantenerse al margen de las adquisiciones en el mercado cambiario. En septiembre, solo logró adquirir US$473 millones, la menor cifra positiva del año, de la cual casi la mitad se registró en los últimos dos días del mes.
“El aumento en la demanda de cobertura cambiaria, junto con el escaso nivel de compras, refleja una persistente necesidad de divisas en altos niveles”, señala un informe de la consultora C-P, que también subraya que la oferta de dólares financieros se mantuvo y que el sector agropecuario no presentó una estacionalidad tan marcada este año en comparación con años anteriores.
Las acciones de empresas argentinas también se vieron afectadas por el sombrío panorama financiero. Los ADRs, que son valores de empresas locales cotizando en Nueva York, reportaron pérdidas de dos dígitos.
Los bancos fueron los más afectados, con descensos significativos en Supervielle (-18,1%), BBVA (-15,3%) y Galicia (-14,7%).
En el ámbito de Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA), las noticias tampoco fueron alentadoras. El índice S&P Merval, principal indicador accionario, cayó un 7,1% en pesos y un 8,2% en dólares (medido al tipo de cambio financiero) durante el mes de septiembre.






