Osorio Peñaloza, gerente general de una empresa tecnológica y socio del político Martín Menem, fue encontrado sin vida en su departamento en la avenida Díaz Vélez, en el barrio Caballito de la Ciudad de Buenos Aires. Los análisis médicos indicaron que falleció por congestión y edema pulmonar y encefálico, condiciones que, según la investigación, fueron ocasionadas por la ingesta de clonazepam administrado clandestinamente.
Según los datos que se han hecho públicos, la investigación incluyó pericias toxicológicas y la revisión de cámaras de seguridad, que revelaron que Olmedo fue la última persona que estuvo con la víctima entre las 7:39 y 8:42 de la mañana el día de su muerte. Los videos captaron cómo ingresaron juntos al edificio, pero Olmedo salió sola llevando llaves en la mano y una bolsa que no había traído consigo al entrar. Amigos de Osorio Peñaloza encontraron su cuerpo poco tiempo después, al no recibir respuestas a sus intentos de contacto.
Las indagaciones judiciales indicaron que Olmedo le proporcionó a la víctima una sustancia hipnótica en su bebida para incapacitarlo y así facilitar el robo de sus propiedades, incluyendo llaves y una caja fuerte que contenía entre 30.000 y 60.000 dólares. La autopsia corroboró la presencia de clonazepam y descartó la posibilidad de la intervención de terceros.
Los informes del caso sostienen que Olmedo carecía de formación médica para administrar tal sustancia de manera segura, algo que para la Justicia acentúa su desprecio por la vida de la víctima. Asimismo, la causa cuenta con agravantes, dado que existen al menos dos causas sin resolver contra la imputada por situaciones similares.
La jueza Paula Verónica González argumentó que la prisión preventiva es fundamental debido a la gravedad del delito y a los riesgos procesales que podrían surgir, como el peligro de fuga, el escaso arraigo y la posibilidad de obstrucción de la investigación. Olmedo no tiene condenas previas, pero enfrenta otras acusaciones recientes por delitos contra la propiedad y al momento de su arresto intentó eliminar pruebas, según confirmaron agentes de la Policía de la Ciudad.
El Juzgado consideró que el hogar de la imputada era inestable, con constantes mudanzas que dificultaban las notificaciones, lo que representaba un alto riesgo de evasión si se le otorgaba la libertad.
Además de la prisión preventiva, la magistrada ordenó el embargo de los bienes de Olmedo por un valor de 50 millones de pesos, destinado a cubrir posibles indemnizaciones civiles y costas procesales.
Este caso ha generado un considerable impacto en los ámbitos político y empresarial, dado el vínculo de la víctima con Martín Menem, quien mantuvo contacto con los cercanos a Osorio Peñaloza durante el fin de semana posterior al homicidio.
Mientras avanza la causa y se realizan nuevas pruebas forenses, Olmedo permanecerá detenida a la espera del juicio oral por homicidio “criminis causae” y robo agravado, lo que conlleva una de las penas más severas según la legislación argentina.
El lunes 15 de junio, la Policía de la Ciudad detuvo a Olmedo como principal sospechosa del crimen de Osorio Peñaloza, un directivo de la mencionada empresa tecnológica que fue hallado muerto en su departamento.
La detención, llevada a cabo por la División Homicidios, tuvo lugar en la localidad de José C. Paz, tras una investigación liderada por la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 22. Fuentes dentro del expediente informaron que la mujer fue identificada a partir del análisis de cámaras de seguridad, pero había estado eludiendo a las autoridades mientras se rastreaba su paradero.
La captura se produjo una semana después de conocerse el fallecimiento del empresario. Desde el inicio de las investigaciones, los detectives exploraron la teoría de que Osorio Peñaloza había sido víctima de una “viuda negra”, una línea que tomó fuerza con el progreso de las indagaciones.
Osorio Peñaloza, de 46 años y ciudadano venezolano, ocupaba el cargo de gerente en la compañía, la cual fue fundada por Martín Menem. Además de su relación laboral, el ejecutivo y Menem eran amigos. Su cuerpo fue descubierto el 8 de junio, después de que amigos y familiares alertaran sobre su inusual falta de comunicación.
A partir de allí, la pesquisa encontró en la reconstrucción de las últimas horas de Osorio Peñaloza un enfoque meticuloso. Los investigadores analizaron registros telefónicos, testimonios y numerosas grabaciones de las cámaras de seguridad.
El análisis de dichas cámaras fue clave para la investigación. Detectives de la División Homicidios lograron determinar que Osorio Peñaloza ingresó a su departamento acompañado de une mujer en la mañana del sábado.
Las imágenes mostraron a ambos entrando a la propiedad. La mujer llevaba una gorra y fue filmada por distintos dispositivos. Horas después, la misma mujer fue capturada nuevamente, esta vez sola y utilizando la llave para salir, lo que despertó la atención de las autoridades y se convirtió en un elemento crucial de la investigación.






