La audiencia se llevó a cabo en la Dirección de Análisis de las Relaciones Laborales del Sector Público. Allí, se comunicaron detalles sobre los aumentos para los empleados de la administración pública nacional, que consisten en incrementos del 1,9% en septiembre, 1,8% en octubre, 1,6% en noviembre y 1,5% en diciembre, además de una suma fija de $80.000 que se percibirá solo una vez en diciembre.
En redes sociales, UPCN, bajo la conducción de Andrés Rodríguez, destacó el acuerdo alcanzado con el Gobierno y señaló que el incremento acumulado para el período de junio a diciembre de 2026 sería del 14,08%.
Sin embargo, ATE, con un enfoque marcadamente opositor y dirigido por Rodolfo Aguiar, desestimó el aumento y anunció que convocará en breve a un plenario federal de delegados para definir nuevas acciones de protesta. ATE considera que la oferta representa un nuevo recorte del salario estatal.
Desde la asunción de Javier Milei, ATE sostiene que la pérdida del poder adquisitivo en la administración pública nacional, bajo el convenio colectivo 214/06, supera el 44%. En este contexto, el sindicato subraya que “las paritarias a la baja fueron rechazadas sistemáticamente por esa organización y aceptadas por UPCN”.
Aguiar manifestó que “Milei está más cerca de lograr la paritaria cero que la inflación cero. Con la ayuda de UPCN, el Presidente cumple lo que dijo y sigue recortando los salarios en el sector público; después de la firma, deben estar festejando juntos”. A su juicio, la propuesta es “inaceptable”, dado que combina aumentos que no alcanzan a superar la inflación con bonos por única vez en diciembre: “No alcanza ni siquiera para llenar un tanque de nafta. Y si lo imaginamos a fin de año, no será suficiente ni para un alfajor. Tras esta paritaria, los estatales estamos mucho peor que antes”, enfatizó.
Aguiar anticipó que el plenario federal de delegados, que se llevará a cabo la próxima semana, evaluará un plan de acción para intensificar la presión sobre el Gobierno. “Tenemos que definir nuevas medidas de fuerza y lograr que el Gobierno se siga debilitando. O se terminan de debilitar ellos o nosotros desaparecemos. No hay término medio”, subrayó.
En un comunicado de ATE Nacional, se asocia la discusión paritaria con un deterioro más amplio en las condiciones de vida de los trabajadores estatales. Una encuesta realizada por el gremio en diversas provincias reveló que el 87% de los empleados consultados tiene deudas vigentes. Dentro de este grupo, el 73% mantiene compromisos con varias entidades al mismo tiempo.
Respecto a las razones de su endeudamiento, ATE resaltó que el 40% utiliza el dinero para urgencias médicas, gastos educativos o el pago de alquiler. Otro 37% destina los fondos a saldar otras deudas o a cubrir necesidades básicas como alimentos y ropa.
La secretaria adjunta del sindicato, Mercedes Cabezas, expresó: “Seguimos insistiendo en que la oferta del Gobierno es miserable y por eso la rechazamos. No representa un aumento significativo para los salarios de los trabajadores, quienes además están endeudados para poder alimentarse. Están sobreviviendo, y lo que queremos es que puedan vivir con dignidad”.
Durante la reunión, ATE exigió una suma fija de $400.000 para establecer un nuevo piso salarial y solicitó la apertura de los convenios colectivos de trabajo, en particular los que corresponden al personal civil y docente de las Fuerzas Armadas, la obra social IOSFA, el SINEP y los profesionales de la salud, pero su propuesta fue desestimada por los funcionarios del Gobierno.






