La situación pronosticada se está materializando con rapidez. A raíz de la intensificación del fenómeno de El Niño, se han incrementado los caudales de agua en la región que abarcan Brasil, Paraguay y Argentina, lo que ha llevado a las principales represas a adoptar medidas preventivas. Ayer, las hidroeléctricas binacionales de Itaipú, situada entre Brasil y Paraguay, y Yacyretá, entre Argentina y Paraguay, abrieron sus compuertas para regular los niveles de agua ante el aumento de los aportes fluviales. La crecida del Paraná ya está causando efectos en la zona de la Triple Frontera, donde el avance del agua en Ciudad del Este, Paraguay, ha requerido la implementación de operativos de evacuación en el barrio San Rafael, un área vulnerable a inundaciones. Justo Zacarías Irún, director general paraguayo de Itaipú, estuvo presente en las labores de evacuación de las familias afectadas debido a la rápida subida del río Paraná. De acuerdo con la Comisión Especial de Crecidas de la represa, el nivel del río ha alcanzado los 115,76 metros sobre el nivel del mar, y se espera que siga en aumento gradualmente. Esta situación motivó la apertura de compuertas como parte de las acciones destinadas a regular el caudal. “Sabíamos que el fenómeno de El Niño se manifestaría de esta manera: a través de lluvias intensas, breves y sorpresivas. Estamos preparados para ayudar a las familias; hemos estado trabajando en colaboración con la Secretaría de Emergencia Nacional, que coordina las operaciones. Continuaremos la evacuación y destinando todos los recursos necesarios para este operativo”, comentó Zacarías Irún. En paralelo, Yacyretá comunicó que también ha aumentado el caudal que recibe y anticipó nuevos incrementos en los próximos días. La represa alertó sobre la posibilidad de escenarios de aguas altas durante el trimestre de octubre a diciembre, en función de las perspectivas climáticas asociadas al fenómeno. En su último reporte, la entidad indicó que el caudal afluente se mantiene por encima de los promedios históricos, con una diferencia del 37% en septiembre y del 40% en octubre hasta la fecha. Al 12 de octubre, los aportes habían superado los valores usuales para esta época, y esta tendencia podría continuar en las próximas semanas. Si bien no se han emitido alertas por tormentas en las áreas cercanas a ambas represas, el pronóstico sugiere que las lluvias persistirán hasta el jueves próximo. En este contexto, los caudales podrían seguir en aumento, por lo que se aconseja a la población estar atenta a los reportes meteorológicos y a los boletines oficiales de las entidades involucradas. Según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), que realiza un seguimiento global del fenómeno meteorológico, las áreas más afectadas por las lluvias se ubican en el noreste argentino, en particular en Misiones y Corrientes. Esta región es una de las más húmedas del país, con mayor riesgo de precipitaciones extremas. Sin embargo, el aumento de las lluvias en los sectores altos de la cuenca puede repercutir aguas abajo, afectando a localidades atravesadas por el Paraná y sus afluentes. Esto representa un riesgo para diversas comunidades del Litoral, donde las crecidas pueden impactar en viviendas de zonas bajas, caminos y otras infraestructuras. En Entre Ríos, por ejemplo, ciudades como Concordia ya han enfrentado problemas por las intensas tormentas en la región. Aunque las precipitaciones no siempre se acumulan en los mismos lugares, las lluvias intensas en distintos sectores de la cuenca pueden contribuir al aumento de los caudales y al riesgo de inundaciones. El desarrollo de la situación dependerá de la intensidad y distribución de las precipitaciones, así como de la respuesta de los ríos y las represas. En un contexto marcado por la intensificación de El Niño, el monitoreo de los niveles del Paraná y los pronósticos meteorológicos será fundamental para anticipar posibles crecidas y mitigar el impacto sobre las comunidades ribereñas. El Servicio Meteorológico Nacional recomienda mantenerse informado sobre las alertas y seguir los protocolos establecidos por las autoridades locales, provinciales y nacionales.






