La visita de la titular del FMI, Kristalina Georgieva, al yacimiento Loma Campana junto al ministro Luis Caputo, subraya la importancia de Vaca Muerta como el principal motor de divisas de la Argentina. Con un potencial exportador estimado entre u$s11.000 y u$s15.000 millones anuales, el sector energético se posiciona como el eje central de la recuperación económica bajo la mirada del organismo internacional.
En encuentros reservados con líderes empresariales, se analizaron variables críticas como el empleo, el consumo y la estructura impositiva. El FMI ha manifestado una preocupación particular por el dinamismo de las pequeñas y medianas empresas (pymes), reconociendo su rol fundamental en la creación de puestos de trabajo y la necesidad de que la estabilidad macroeconómica se traduzca en una mejora tangible para este segmento.
Existe una marcada dualidad entre el alto rendimiento de la energía y la minería frente al rezago en sectores como la construcción, la logística y los servicios. Para el FMI, el desafío imperativo consiste en lograr que el impulso generado por los recursos no convencionales se extienda al resto de la economía, evitando una concentración de crecimiento que no alcance a la estructura productiva general.
El organismo reconoce la solidez fiscal y el fortalecimiento de las reservas por parte del Banco Central. Sin embargo, enfatiza el desarrollo del mercado de capitales como la herramienta esencial para canalizar el ahorro hacia el financiamiento productivo. Mejorar las condiciones del crédito y gestionar la mora bancaria son pasos necesarios para sustentar una recuperación económica diversificada y de largo plazo.






