“Sabemos la grandeza que tiene el club”, manifestó el arquero, quien como último equipo jugó en Vélez Sarsfield la temporada pasada. También expresó su admiración por Óscar Córdoba, el exguardameta colombiano que logró múltiples campeonatos con Boca: “En su momento lo hablamos, hace unos años. Tengo una total admiración por él. Ojalá que uno pueda hacer, al menos, un poquito de todo lo que hizo ese gran arquero de nuestra historia”.
Montero se realizó la revisión médica y se integrará pronto al plantel dirigido por Rodolfo Arruabarrena. Durante la última Copa del Mundo, fue el tercer arquero de la selección colombiana, junto a Camilo Vargas y David Ospina. En Boca están confiados de que su experiencia y carácter son justo lo que el equipo necesita para el segundo semestre del año.
Su carrera comenzó en las categorías juveniles de Colombia y luego pasó por el São Caetano de Brasil y tuvo un breve paso -sin debutar oficialmente- por San Lorenzo en 2017. Regresó a su país para jugar en Cúcuta, donde se consolidó. Después se destacó en Deportes Tolima y Millonarios de Bogotá, logrando varios títulos y adquiriendo experiencia internacional. Si bien recibió propuestas del extranjero, como Besiktas y Venezia, nunca se concretaron.
Finalmente, en julio de 2025, llegó a un acuerdo para su traspaso a Vélez, con Guillermo Barros Schelotto como entrenador. Con el club de Liniers, Montero se consagró campeón de la Supercopa Argentina y de la Supercopa Internacional, aunque en ambas ocasiones el arquero titular fue Tomás Marchiori. A partir de enero, sus habilidades y solidez lo llevaron a ganar la titularidad. Ahora, se suma a Boca Juniors.
Al incorporarse, Montero no solo se convertirá en el arquero más alto del club, sino que también supera a figuras destacadas como Agustín Rossi (1,95 m), Esteban Andrada (1,93 m) y Sergio Chiquito Romero (1,92 m). Su altura está por encima de muchos arqueros históricos de Boca, entre ellos Roberto Abbondanzieri (1,86 m), Óscar Córdoba (1,85 m) y Hugo Gatti (1,85 m). Incluso, el campeón de la Copa Libertadores 2007, Mauricio Caranta, mide 1,84 m, mientras que la leyenda Antonio Roma alcanzaba 1,79 m.






