Víctor Parodi, director del Hospital Zonal de la localidad, confirmó que el menor se encuentra internado desde el lunes en observación con un diagnóstico de lesiones leves derivadas de la caída. Aunque se halla fuera de peligro, presenta contusiones en la cara y sangrado nasal a causa del impacto.
El incidente fue reportado por cuatro mujeres que se encontraban en la misma ruta del cerro Ventana. Alrededor de las 18 horas del lunes, el personal de Protección Civil alertó al Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (Splif) para llevar a cabo el rescate. “Habían salido a pasear en familia. Se convocó al grupo de búsqueda y también a Parques Nacionales”, explicó Nelson Leal, representante del Splif. A su llegada, los rescatistas encontraron en la base del cerro una ambulancia del Hospital Zonal Ramón Carrillo, que había sido solicitada por Protección Civil. Según se ha informado, el bebé no sufrió pérdida de conocimiento en ningún momento.
Por otro lado, las autoridades policiales indican que los padres, con nacionalidad rusa, se enfrentan actualmente a una investigación por posible negligencia en las circunstancias del accidente.
El acceso al cerro Ventana, que se eleva a unos 2000 metros sobre el nivel del mar, comienza al sur de Bariloche, sobre la ruta 40 que lleva a El Bolsón, muy próximo a la Estancia Del Carmen en el barrio Reina Mora. En las cercanías de la ruta, existen sectores de escalada deportiva, y diversos senderos, que aunque no están completamente señalizados, permiten acceder a la cumbre, que es conocida por tener una gran roca con forma de ventana. Aunque la caminata es breve, de menos de 4 kilómetros, es bastante empinada y presenta muchas piedras sueltas, lo que incrementa su potencial peligro.
De acuerdo a lo que indican los expertos en senderismo, el ajuste y correcta utilización de mochilas diseñadas para transportar niños en estas actividades es crucial. A pesar de la variedad de opciones disponibles, es fundamental que las mochilas se coloquen en una posición elevada en la espalda del adulto y que las correas del pecho y la cintura se aseguren firmemente. Los distintos fabricantes advierten que el menor que se cargue en ellas debe tener al menos seis meses y ser capaz de mantener la cabeza erguida.
Generalmente, las mochilas de trekking para bebés disponen de un arnés de seguridad con un sistema de cinco puntos para asegurar al niño de manera integral. Algunos modelos incluyen cierres laterales que facilitan la entrada y salida del portabebés, mientras que la altura del asiento infantil suele ser regulable.






